El Pentágono informó ante la Cámara que la guerra con Irán costó 25 mil millones de dólares y abrió debate por el gasto militar de EEUU bajo la administración Trump
La guerra de Estados Unidos contra Irán costó cerca de 25 mil millones de dólares desde el inicio de la operación, informó el Pentágono ante la Cámara de Representantes. La cifra fue revelada durante una audiencia del Comité de Servicios Armados, donde el secretario de Defensa, Pete Hegseth, tuvo que responder preguntas por parte de los legisladores. Además, defendió la solicitud presupuestaria de 1,5 billones de dólares presentada por el presidente Donald Trump.
El interventor del Pentágono, Jules Hurst, explicó que la mayor parte del gasto corresponde a municiones. También señaló que una parte del monto se destinó a operaciones, mantenimiento y reemplazo de equipos. Aun así, el Departamento aseguró que aún no cuenta con una evaluación completa del costo del conflicto.
El dato apareció después de una pregunta del representante demócrata Adam Smith, quien pidió conocer cuánto le costó hasta ahora a Estados Unidos la guerra en Irán. "Me alegra que hayas respondido a esa pregunta, porque llevamos muchísimo tiempo preguntándola y nadie nos ha dado la respuesta", afirmó el legislador luego de ser respondida la pregunta.
Hegseth defendió el aumento del gasto militar y sostuvo que la petición del presidente "refleja la urgencia del momento". El secretario describió la propuesta como un presupuesto "histórico" y afirmó que el gobierno está "revirtiendo este deterioro sistémico" para volver a estar en "estado de guerra".
La audiencia expuso diferencias entre republicanos y demócratas sobre el alcance del gasto militar. Mike Rogers, presidente republicano del comité, respaldó el pedido de 1,5 billones de dólares y afirmó que esa cifra "refleja el verdadero coste de la disuasión estadounidense". Sin embargo, el ala demócrata cuestionó fuertemente la legitimidad de tal solicitud.
El jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, sostuvo que las fuerzas armadas requieren inversiones "oportunas, predecibles y sostenidas". Según su declaración, los recursos incluidos en la propuesta presupuestaria serían "fundamentales para modernizar nuestras fuerzas" y preparar al país frente a amenazas globales.
Además defendió el presupuesto solicitado al indicar que ese dinero "representa un pago inicial histórico para la seguridad futura" que permitiría a Estados Unidos adelantarse a la rápida evolución de la tecnología.
Entre los representantes que interrogaron a los funcionarios federales, el demócrata Ro Khanna indagó sobre los costes de la guerra y le preguntó al secretario acerca del dinero "en términos de financiación adicional".
"En lo que respecta a Irán, serían menos de 25 mil millones, pero hay mucho más que pediríamos más allá de Irán", dijo Hegseth.
Khanna también trajo a colación el aumento en el precio de los alimentos y la gasolina que, según él, aumentará en 5.000 dólares anuales por hogar a causa de la guerra y del cierre del estrecho de Ormuz. Hegseth respondió: "Simplemente le preguntaría cuál es el coste de una bomba nuclear iraní".
Ante una pregunta sobre la escuela de niñas en Irán donde murieron 168 personas, Hegseth respondió: "Esa desafortunada situación sigue bajo investigación... No le asignaría un coste".
Hegseth fue también interrogado acerca de las "direcciones estratégicas" de la guerra. El congresista demócrata californiano John Garamendi calificó al conflicto como una "grave herida autoinfligida a Estados Unidos". Garamendi señaló que la guerra no ha debilitado a las bases militares iraníes sino que además ha fortalecido la coordinación de Irán con China, Rusia y Corea del Norte.
"Tu odio hacia el presidente Trump te ciega", le respondió Hegseth.
Otro de los puntos más candentes fue cuando el congresista Smith le recordó que la guerra inició a causa del desarrollo nuclear de Irán. Hegseth lanzó que "las instalaciones nucleares de Irán han sido destruidas", una respuesta que asombró a Smith: "Usted dijo que teníamos que empezar esta guerra porque el arma nuclear era una amenaza inminente. ¿Ahora dice que fue completamente destruida?": a lo que Hegseth respondió: "ellos no se rindieron con respecto a sus ambiciones nucleares".
La audiencia ocurrió mientras Estados Unidos e Irán mantienen un alto el fuego incierto y antes del vencimiento del plazo de 60 días previsto por la Resolución sobre los Poderes de Guerra. Ese límite, fijado para el 1 de mayo, obliga a revisar el margen presidencial para mantener fuerzas estadounidenses en un conflicto armado sin aprobación del Congreso.