Viajeras encuentran mejores condiciones en Costa Rica, mientras Guatemala y Honduras registran rezagos en seguridad, justicia e inclusión
Viajar sola dejó de ser solo una decisión turística para convertirse en una evaluación de seguridad, autonomía y acceso a derechos. En ese mapa, Costa Rica aparece como uno de los destinos mejor posicionados para mujeres que viajan sin compañía, mientras Guatemala y Honduras figuran entre los países con mayores desafíos para la movilidad femenina.
El Women, Peace and Security Index 2025/26, difundido por ReliefWeb, ubica a Costa Rica en el puesto 34 entre 181 países evaluados. ReliefWeb es gestionado por la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).
Sus indicadores evalúan inclusión, justicia y seguridad, dimensiones clave en la experiencia de las mujeres que viajan solas. Estos indicadores resultan relevantes para residentes y viajeras, porque muestran condiciones sociales y legales asociadas con desplazamientos seguros.
Por primera vez, Costa Rica obtuvo el mejor desempeño histórico regional dentro del ranking. Su avance responde a mejoras en percepción de seguridad, inclusión financiera, representación parlamentaria femenina y acceso a la justicia.
El país había retrocedido en ediciones anteriores por el aumento de homicidios y ciberataques. La recuperación de posiciones refleja avances recientes, aunque la criminalidad común y el crimen organizado siguen presentes como factores de riesgo.
Para mujeres que viajan solas, estos datos permiten observar condiciones más favorables frente a otros destinos de la región. La seguridad percibida al caminar solas de noche, el acceso a instituciones y la autonomía económica inciden en las decisiones de viaje.
El índice muestra además que Costa Rica se mantiene lejos de escenarios de conflicto armado. Esa condición contrasta con países donde la proximidad a eventos violentos condiciona la movilidad cotidiana y limita la presencia femenina en espacios públicos.
La inclusión financiera también pesa en la autonomía de las viajeras y residentes. Contar con herramientas económicas formales puede facilitar decisiones independientes, gestión de emergencias y acceso a servicios durante desplazamientos.
Guatemala y Honduras comparten el puesto 144 entre 181 países evaluados, dentro del quintil más bajo del ranking. Esa ubicación refleja mayores desafíos en seguridad, inclusión y justicia para mujeres.
Los datos de seguridad percibida muestran una diferencia clara frente a Costa Rica. Solo 46% de las mujeres guatemaltecas y 54% de las hondureñas se sienten seguras al caminar solas de noche.
Como factor adicional de riesgo, figura la violencia política contra mujeres. Honduras registra 0.725 eventos violentos por cada 100,000 mujeres, mientras Guatemala reporta 0.140 en el mismo indicador.
Otro factor que influye en la percepción de peligro es la cercanía a eventos de conflicto. Casi dos de cada tres mujeres hondureñas viven a menos de 50 kilómetros de un evento de conflicto, frente a poco más de un tercio en Guatemala.
La autonomía económica presenta otra brecha relevante para la movilidad femenina. Solo 34.3% de las mujeres en Guatemala y 28.9% en Honduras tienen acceso a una cuenta bancaria.
El empleo femenino alcanza 58.9% en Guatemala y 44.6% en Honduras, cifras que muestran diferencias adicionales en independencia económica. Estos factores pueden condicionar decisiones de viaje, permanencia y desplazamiento en entornos urbanos o rurales.
Desde 2017/18, Honduras redujo 18.7% su puntaje general y Guatemala cayó 10.1%. Ambos países aparecen entre los diez mayores retrocesos del índice, mientras Costa Rica destaca por mejores condiciones relativas para mujeres que viajan solas.