
Foto: Ministerio de Transporte de Colombia
La deforestación en los parques nacionales amazónicos de Colombia cayó 25% durante 2025, aunque persisten presiones por uso de suelo y actividades ilegales en otras zonas. La pérdida de bosque pasó de 9.298 hectáreas en 2024 a 6.938 en 2025.
En Bogotá, el 3 de abril de 2026, el Gobierno informó que este resultado se alcanzó en el Plan Integral de Contención de la Deforestación. El avance ocurre mientras el país mantiene como objetivo reducir en 20% la deforestación frente a los niveles de 2021.
Dicho reporte indica que el 85% de la selva amazónica permanece en pie, pese a un incremento del 6% en las alertas tempranas durante 2025. Este comportamiento refleja una reducción efectiva en áreas protegidas, aunque con riesgos activos en otros territorios.
Autoridades ambientales atribuyen el resultado a operativos de control y participación comunitaria. La ministra de Ambiente (e), Irene Vélez Torres, señaló que "la presencia institucional y los incentivos económicos funcionan", aunque advirtió que continúan desafíos vinculados a la ganadería extensiva y el acaparamiento de tierras.
Datos del Ideam indican que la deforestación ya no está impulsada principalmente por cultivos ilícitos. En su lugar, se identifican la praderización y la construcción de vías ilegales como factores predominantes, los cuales ya son objeto de intervención estatal.
Uno de los mecanismos centrales es el programa Conservar Paga, que entrega incentivos económicos a 6.730 familias en regiones como Putumayo, Caquetá, Guaviare y Meta. Estas comunidades protegen más de 270.000 hectáreas bajo esquemas de conservación y uso sostenible del bosque.
En paralelo, operativos recientes incluyeron el desmantelamiento de 19 puntos de minería ilegal y la destrucción de 17 dragas en el Parque Nacional Natural Río Puré. También se reportó el cierre de accesos terrestres ilegales en la Serranía de Chiribiquete.
Ante el sistema de monitoreo del Ideam se incorporó tecnología satelital que permite identificar 21 núcleos de deforestación detectados en el último trimestre. Estas herramientas facilitan la respuesta operativa frente a nuevas amenazas ambientales.
El Gobierno mantiene el despliegue de acciones de control, incentivos y monitoreo como parte de una estrategia para contener la pérdida de bosque. La evolución de la deforestación seguirá condicionada por la presión sobre el uso del suelo y la intervención en zonas críticas del territorio.
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