Ceniza, gases y temblores elevan la amenaza del volcán Puracé

 04-08-2026
Martín Olivera
   
Portada | Colombia
Foto: Servicio Geológico Colombiano

Foto: Servicio Geológico Colombiano

La actividad del volcán Puracé mantiene bajo vigilancia a miles de habitantes, mientras la ceniza afecta cultivos, pastos y fuentes de agua cercanas. Las autoridades calculan que hasta 3.000 personas podrían necesitar atención directa si el comportamiento volcánico continúa aumentando durante los próximos días.

El volcán está ubicado en el departamento del Cauca, al suroeste de Colombia, aproximadamente 27 kilómetros al sureste de la ciudad de Popayán. Puracé integra la cadena volcánica Los Coconucos, compuesta por quince estructuras, y presenta un historial de erupciones principalmente explosivas.

La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres reforzó sus preparativos el 3 de agosto de 2026, tras evaluar los posibles escenarios. Las medidas incluyen abastecimiento mediante camiones cisterna, entrega de mascarillas, revisión de refugios temporales y coordinación de rutas para eventuales evacuaciones.

El Servicio Geológico Colombiano elevó la alerta de amarilla a naranja después de registrar cambios importantes en la actividad sísmica, las emisiones y los gases. Algunos parámetros alcanzaron sus valores instrumentales más altos desde 1993, cuando comenzó el monitoreo continuo de esta estructura volcánica.

Qué significa la alerta naranja del Puracé

La alerta naranja indica que el volcán presenta alteraciones relevantes y aumentó la posibilidad de una erupción mayor respecto de semanas anteriores. Este nivel no confirma que una erupción sea inmediata, aunque exige preparación reforzada y vigilancia científica permanente.

Bajo el cráter se detectaron sismos de largo periodo y señales de tremor espasmódico, originadas a menos de un kilómetro de profundidad. Estas señales se relacionan con el movimiento de gases y otros fluidos dentro de los conductos internos del sistema volcánico.

Servicio Geológico Colombiano

Servicio Geológico Colombiano

También permanecen elevados los niveles de dióxido de azufre, mientras aumentan las concentraciones de dióxido de carbono medidas directamente en el suelo. Una plataforma satelital detectó además una anomalía térmica en el fondo del cráter, considerada dentro de la evaluación técnica.

La disminución temporal de algunos sismos o emisiones tampoco significa que el volcán haya recuperado condiciones estables. El cambio hacia una alerta inferior requiere observaciones prolongadas que confirmen una tendencia sostenida en todos los parámetros monitoreados.

Ceniza agua y salud concentran los riesgos

Tres emisiones recientes generaron columnas de ceniza de hasta 500 metros, desplazadas por el viento hacia comunidades rurales y Coconuco. Estas partículas pueden contaminar depósitos de agua, cubrir pastizales, dañar cultivos e irritar los ojos y las vías respiratorias.

Una erupción más grande también podría generar flujos piroclásticos, compuestos por gases calientes, ceniza y fragmentos volcánicos que descienden rápidamente. Otro escenario contempla lahares, corrientes de lodo capaces de desplazarse por ríos, quebradas y zonas bajas durante lluvias intensas.

Entre las zonas expuestas figuran Puracé, Sotará y algunos sectores de Popayán, además de territorios indígenas ubicados dentro del área de influencia. Sus habitantes deben conocer los puntos de encuentro, proteger el agua almacenada y preparar documentos, medicamentos y suministros básicos.

Las autoridades recomendaron no acercarse a los cráteres de Puracé, Piocollo y Curiquinga, debido a posibles emisiones repentinas de gases y ceniza. Los equipos técnicos continuarán vigilando la sismicidad, la temperatura, los gases y la deformación del terreno antes de modificar el nivel de alerta.




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