Cientos de colombianos desaparecen tras viajar a combatir en Ucrania

 09-06-2026
Martín Olivera
   
Portada | Colombia
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

La búsqueda de ingresos en una guerra extranjera dejó a cientos de familias colombianas sin respuestas sobre sus parientes. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia registró 670 ciudadanos desaparecidos y 173 fallecidos en el conflicto entre Rusia y Ucrania. La cifra reúne casos reportados en ambos bandos y refleja el alcance de un fenómeno asociado al reclutamiento de combatientes extranjeros.

Desapariciones y muertes en ambos frentes

Ucrania concentra 502 reportes de colombianos desaparecidos, incluidos 446 casos reconocidos como desapariciones en combate. Otros 56 casos fueron reportados por familiares, ante la falta de información oficial sobre el paradero de los combatientes. En Rusia, el Consulado de Colombia en Moscú conoce 168 reportes de ciudadanos desaparecidos durante la guerra.

El saldo de fallecidos también muestra la dimensión del problema para las familias y las autoridades consulares. En Ucrania, la Cancillería registra 140 colombianos muertos desde el inicio de las hostilidades, con 130 cuerpos repatriados. Otros casos permanecen en zona de guerra por decisión familiar o continúan en trámites de retorno. Las autoridades consulares confirmaron además 33 muertes en Rusia, con información suministrada por el Gobierno ruso.

La Cancillería advirtió que el número real de combatientes involucrados podría superar las cifras oficiales. "Los ciudadanos colombianos se desplazan a zonas de conflicto de manera individual y sin notificar a las autoridades colombianas, por lo que las cifras disponibles no reflejan necesariamente la totalidad del fenómeno", explicó la entidad.

Salarios y reclutamiento de exuniformados

El reclutamiento de colombianos responde principalmente a incentivos económicos, experiencia militar previa y contactos con intermediarios. En Ucrania, muchos combatientes se incorporan directamente a las fuerzas armadas o llegan mediante personas que facilitan el proceso. Las ofertas salariales superan ampliamente los ingresos disponibles para numerosos exmilitares y expolicías en Colombia.

Para los vinculados a Rusia, la Cancillería detectó esquemas donde reclutadores o empresas privadas hacen el primer contacto con los interesados. Después, los combatientes son trasladados a territorio ruso y firman contratos con el Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia. Ese mecanismo expone a los participantes a condiciones contractuales difíciles de supervisar desde su país de origen.

La Federación Internacional por los Derechos Humanos estimó que entre 2.000 y 3.000 colombianos se unieron al ejército ucraniano como soldados contratados. El organismo atribuyó esa participación a altos salarios, oportunidades económicas limitadas, experiencia militar acumulada y, en algunos casos, motivaciones ideológicas relacionadas con el conflicto.

Autoridades de Naciones Unidas advirtieron sobre redes que buscan personas con entrenamiento militar y necesidades económicas. Reclutadores aprovechan conocimientos en armas, experiencia en operaciones de seguridad y necesidades laborales de exintegrantes de fuerzas militares o policiales. Especialistas también describieron casos de reclutamiento predatorio, con promesas contractuales incumplidas, pagos inferiores y obstáculos para abandonar el trabajo.

Colombia ratificó en marzo la Convención Internacional contra el Reclutamiento, la Utilización, la Financiación y el Entrenamiento de Mercenarios. No obstante, expertos señalan que el país aún necesita una legislación interna que defina el mercenarismo y diferencie esa práctica de labores legales de seguridad, consultoría o asesoría en el exterior.




DESCARGA LA NOTA  SÍGUENOS EN GOOGLE NEWS