Bogotá,
Martín Olivera
Crédito foto: x @defensoresco
Una decisión del próximo gobierno modificará la posición de Colombia ante el proceso internacional relacionado con las acusaciones de genocidio contra Israel. La administración de Abelardo De La Espriella retirará la intervención colombiana del caso promovido por Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia.
Desde el 7 de agosto, cuando comience el nuevo mandato presidencial, Colombia dejará de participar formalmente en ese procedimiento judicial. La medida fue anunciada después de una reunión celebrada en Washington entre representantes del gobierno entrante colombiano y autoridades israelíes.
El retiro forma parte de una nueva política exterior que también contempla recuperar los vínculos diplomáticos y económicos con Israel. Sin embargo, el cambio jurídico representa una de las decisiones más relevantes, porque modifica la postura asumida durante la administración de Gustavo Petro.
Sudáfrica presentó el proceso contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia por presuntas violaciones de la Convención contra el Genocidio. Colombia intervino posteriormente para aportar argumentos jurídicos relacionados con la interpretación y aplicación de ese tratado internacional.
La participación colombiana no convirtió al país en demandante ni constituyó una denuncia independiente contra el Gobierno israelí. Su intervención permitió exponer una posición jurídica dentro del procedimiento iniciado por Sudáfrica sobre las operaciones militares desarrolladas en Gaza.
El gobierno entrante explicó que el retiro responde a un cambio de orientación diplomática y a la recuperación de relaciones con Israel. "Colombia también retomará una posición seria y responsable en el escenario internacional", indicó el comunicado difundido por el equipo de De La Espriella.La comunicación agregó que Colombia "retirará su intervención en el caso promovido por Sudáfrica contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia". Esa decisión deberá formalizarse una vez que el nuevo gobierno asuma funciones y presente la solicitud correspondiente ante el tribunal.
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Durante la reunión en Washington, el canciller designado Omar Bula Escobar dialogó con el ministro israelí de Relaciones Exteriores, Gideon Sa’ar. Ambos acordaron una hoja de ruta para restablecer relaciones, intercambiar embajadores y eliminar recíprocamente los requisitos de visa.
También avanzaron en la posible apertura de una embajada colombiana en Jerusalén, ciudad disputada por israelíes y palestinos. Esa propuesta generó rechazo entre actores que consideran incompatible la medida con las resoluciones internacionales sobre el estatus de la ciudad.
Gustavo Petro cuestionó el acercamiento mediante un mensaje publicado en su cuenta oficial de X. "Quien apoya un genocidio será genocida en su propio pais", escribió el presidente saliente después de conocerse el anuncio.
Petro rompió las relaciones diplomáticas con Israel durante 2024, en rechazo a las operaciones militares israelíes dentro de la Franja de Gaza. Su gobierno también respaldó la intervención colombiana ante la Corte Internacional de Justicia y adoptó restricciones comerciales contra el país.
En Hamás condenaron igualmente la reanudación de relaciones y la posibilidad de abrir una embajada colombiana en Jerusalén. "Consideramos esta decisión irresponsable, una violación de los derechos de nuestro pueblo palestino y un retroceso respecto a la noble postura del pueblo colombiano en la defensa de causas justas", señaló el grupo.La organización pidió al gobierno entrante "revocar de inmediato esta peligrosa decisión, que contraviene las disposiciones del derecho internacional y las resoluciones de la ONU". Israel, por su parte, mantiene su rechazo al proceso presentado por Sudáfrica y niega las acusaciones de genocidio.