Bogotá,
Francisco Vicario
Crédito foto: Andrea Puentes (Presidencia Colombia)
La reforestación de la selva amazónica entró en la propuesta del presidente Gustavo Petro al plantear el uso de drones para sembrar semillas desde el aire y sustituir 30 mil hectáreas de hoja de coca. El mandatario vinculó esa meta con la formación técnica que reciben jóvenes en impresión 3D y manejo de drones, al presentar esa combinación tecnológica como parte de una nueva fase industrial y agroindustrial.
Fue en Ciénaga de Oro, Córdoba, donde la propuesta surgió durante la puesta en servicio de obras estratégicas enfocadas en educación, agua potable y deporte. Allí, el mandatario afirmó que la entrada en operación de la fase I de la nueva sede ‘Aureliano Buendía’ del Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena) amplía la capacitación de los estudiantes más allá de la impresión 3D e incluye el uso de drones.
El presidente sostuvo que esa formación abre opciones productivas ligadas a la llamada cuarta revolución tecnológica. "Se está enseñando impresión en tercera dimensión aquí, en este Sena, ya tal cual. Esos muchachos y muchachas que conocí están generando la opción de la nueva industria del mundo; esa es la nueva, es lo que llaman la cuarta revolución tecnológica, le dicen a eso", anotó.
Su planteamiento también incluyó infraestructura digital y energética en los hogares. Según explicó, la combinación entre fibra óptica, banda ancha, paneles solares e impresoras 3D podría cambiar la escala productiva del municipio. "Cuando en una casa de Ciénaga de Oro se junte la fibra óptica y la banda ancha con la energía limpia que traen los paneles solares –tenemos el sol– y con una impresora 3D, que hay que aprender a manejar, en ese momento Ciénaga de Oro pasa a una fase industrial y agroindustrial, que es el objetivo que tenemos que lograr".
Más adelante, el mandatario llevó esa visión al terreno ambiental y antidrogas. Indicó que los drones ya disponibles podrían operar en la selva amazónica con tareas de aspersión de semillas a mediana altura. De acuerdo con su exposición, ese mecanismo permitiría cubrir "30 hectáreas por día", ritmo que aceleraría la siembra en zonas donde busca recuperar cobertura forestal.
Así, la meta planteada por jefe de Estado apunta a desplazar cultivos ilícitos mediante el crecimiento de la selva. "Yo necesito quitar 30 mil hectáreas de hoja de coca en la selva amazónica para que crezca la selva; la selva mata la hoja de coca, y entonces, al revivir la selva, le estamos haciendo el mayor regalo a la humanidad, eso es lo que estamos entregando hoy aquí", enfatizó. La intervención dejó enlazados tres frentes en una misma agenda pública: capacitación técnica, uso de tecnología aplicada y recuperación ambiental en la Amazonía.