Bogotá,
Francisco Vicario
Crédito foto: X @PedroSanchezCol
Los gobiernos de Colombia y Venezuela acordaron reforzar la cooperación en seguridad fronteriza mediante intercambio de inteligencia y operaciones coordinadas contra redes criminales. Autoridades de defensa de ambos países definieron nuevas acciones para enfrentar el narcotráfico, la minería ilegal y otras economías ilícitas presentes en la zona limítrofe. El plan incluye mecanismos de coordinación operativa y flujo permanente de información entre instituciones militares y de seguridad.
La reunión según un comunicado del gobierno colombiano se realizó el 13 de marzo de 2026 en Caracas entre delegaciones del Ministerio de Defensa de Colombia y el Ministerio del Poder Popular para la Defensa de Venezuela. Durante el encuentro, funcionarios coincidieron en que la principal amenaza en la frontera compartida corresponde al crimen organizado transnacional y no a conflictos entre Estados.
El ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez, explicó en redes sociales el enfoque de la estrategia conjunta. "La seguridad de las fronteras exige unidad entre los Estados. Colombia y Venezuela han decidido fortalecer la cooperación para enfrentar con determinación a los carteles del narcotráfico, la minería ilegal y todas las estructuras criminales que amenazan a nuestras comunidades fronterizas", escribió.
Las delegaciones acordaron dos líneas estratégicas de acción. La primera consiste en el intercambio permanente de información sobre amenazas presentes en la frontera. La segunda contempla la ejecución de operaciones espejo, mecanismo mediante el cual fuerzas de ambos países realizan acciones simultáneas en sus respectivos territorios para golpear redes criminales que operan en zonas limítrofes.
De acuerdo con el ministro colombiano, la coordinación responde a la necesidad de enfrentar organizaciones delictivas que utilizan los territorios fronterizos como corredores para actividades ilegales. Estas redes criminales aprovechan áreas de difícil control estatal para movilizar drogas, armas y recursos provenientes de la explotación ilícita de minerales.
Sánchez expresó la posición del Gobierno colombiano frente a estas organizaciones. "El mensaje es claro: cuando las naciones cooperan, los criminales pierden. Cero tolerancias con los carteles del narcotráfico y la violencia", señaló en su publicación.
Así, la frontera entre Colombia y Venezuela con 2.200 kilómetros, ha sido históricamente escenario de operaciones de grupos armados y economías ilegales, incluidas estructuras vinculadas al narcotráfico y disidencias armadas. Autoridades de ambos países consideran que el intercambio de información y las acciones coordinadas permiten reducir la capacidad de estas organizaciones para moverse entre los dos territorios.
En ese marco, delegaciones ministeriales abordaron también temas de comercio, energía y cooperación regional en reuniones recientes realizadas en Venezuela.
Según el Ministerio de Defensa colombiano, la estrategia internacional contra la criminalidad transnacional requiere coordinación entre Estados debido a que las redes ilegales operan a través de múltiples países. Bajo ese enfoque, las autoridades planean mantener mecanismos de cooperación con gobiernos vecinos para fortalecer la seguridad y la estabilidad en las zonas fronterizas.