Bogotá,
Martín Olivera
Crédito foto: Presidencia de Colombia
Colombia prepara una ofensiva militar contra dos de sus principales organizaciones armadas, con operaciones dirigidas a sus dirigentes, estructuras logísticas y fuentes de financiación. El presidente Abelardo de la Espriella anunció las medidas tras encabezar un consejo de seguridad en Arauca, departamento fronterizo con Venezuela.
"He ordenado una ofensiva total contra el ELN y las disidencias de las FARC. Esos miserables narcoterroristas sabrán, en la era del tigre, cómo la voluntad política se materializa en hechos concretos", declaró el mandatario.La orden está dirigida contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Estas últimas están integradas por antiguos guerrilleros que rechazaron el acuerdo de paz firmado en 2016 entre el Estado colombiano y las FARC.
Entre las medidas anunciadas figura el aumento de efectivos militares y policiales, junto con el fortalecimiento de las labores de inteligencia. Las operaciones buscarán alcanzar a los principales dirigentes de ambas organizaciones, desarticular sus redes logísticas y afectar sus mecanismos de financiación.
También se reforzará la vigilancia terrestre y fluvial en la frontera con Venezuela, especialmente en zonas utilizadas para actividades ilegales. Estas acciones estarán orientadas a combatir el narcotráfico, la extorsión y el contrabando, actividades vinculadas con la disputa territorial entre las organizaciones armadas.
Otra decisión contempla trasladar a cárceles de máxima seguridad a dirigentes guerrilleros que actualmente permanecen recluidos en establecimientos penitenciarios de Arauca. De la Espriella impartió la instrucción al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), al considerar que algunos detenidos continúan coordinando actividades delictivas desde prisión.
El Gobierno también recurrirá a mecanismos nacionales e internacionales para perseguir a personas vinculadas con la financiación y colaboración de estas organizaciones. Durante el consejo de seguridad, el presidente advirtió contra posibles alianzas entre dirigentes políticos y grupos armados, aunque no presentó pruebas concretas sobre esos vínculos.
La ofensiva incluye operaciones destinadas a conseguir la liberación de cinco personas que permanecen secuestradas por el ELN en Arauca. Entre ellas figuran Jesús Antonio Pacheco Oviedo y Rodrigo Antonio López Estrada, investigadores de la Fiscalía colombiana retenidos desde mayo de 2025.
Para intensificar su búsqueda, De la Espriella impartió instrucciones a los Grupos de Acción Unificada por la Libertad Personal (Gaula). Estas unidades especializadas deberán reforzar las operaciones contra el secuestro y la extorsión, mientras el mandatario mantiene su rechazo a negociar con las organizaciones armadas.
Arauca constituye un territorio estratégico por su ubicación fronteriza y por las rutas utilizadas para el tráfico de drogas y otras actividades ilícitas. Allí, el ELN y las disidencias de las FARC mantienen enfrentamientos que han provocado muertes, desplazamientos forzados y graves consecuencias para la población civil.
Durante 2022, una escalada de violencia dejó más de 130 personas muertas y obligó a miles de habitantes a abandonar sus hogares. El nuevo despliegue anunciado por el Gobierno busca recuperar el control territorial y debilitar las estructuras responsables de las actividades criminales en la región.