
Foto: x @JorgeEmilioRey
Una segunda emergencia minera en menos de una semana dejó cuatro trabajadores muertos y elevó la atención sobre las condiciones de operación en minas subterráneas de carbón. Los equipos de rescate encontraron sin vida a los trabajadores que habían quedado atrapados después de una explosión.
El accidente ocurrió al finalizar la tarde del sábado 9 de mayo en la mina Las Quintas, ubicada en Cucunubá, Cundinamarca. Ese departamento está en el centro de Colombia, una zona con extracción de carbón y otros minerales. Las víctimas fueron identificadas como Yimir Ramos Rodríguez, Wilder Didier Guerrero Villamil, Segundo Manuel Delgadillo Castellanos y Yorman Sneider Briceño López.
Hallazgo en la mina Las Quintas
Autoridades reportaron que los cuerpos fueron localizados durante la madrugada del domingo 10 de mayo, tras varias horas de búsqueda. Las labores incluyeron bomberos de Ubaté y Cucunubá, ambulancias con personal médico, Policía, equipos municipales y el Grupo de Rescate Minero de la Agencia Nacional de Minería.
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, informó que la mina contaba con título minero y licencia ambiental otorgados en diciembre del año anterior. También indicó que las autoridades analizan si la boca de mina hacía parte del lindero autorizado. Ese punto será clave dentro de las verificaciones sobre permisos, límites operativos y condiciones de seguridad.
Las labores de criminalística continuaron en la zona para reconocer los cuerpos y entregarlos a sus familiares. Las autoridades deben avanzar ahora en la revisión técnica del accidente y en la identificación de los factores asociados con la explosión.
Dos explosiones en una misma semana
El antecedente inmediato ocurrió el lunes 5 de mayo en Sutatausa, otro municipio del departamento de Cundinamarca. Allí, una explosión en la mina La Trinidad dejó nueve mineros muertos y seis trabajadores rescatados con vida. Los primeros reportes oficiales mencionaron una posible acumulación de gases como causa preliminar del accidente.
La información preliminar indicó que los trabajadores estaban a una profundidad aproximada de 600 metros durante la emergencia. Las seis personas evacuadas con vida fueron trasladadas al Hospital Regional de Ubaté, donde recibieron atención médica después del rescate.
En ambos accidentes, reportes preliminares mencionaron la posible acumulación de gases dentro de minas subterráneas de carbón. La Agencia Nacional de Minería indicó que estos depósitos pueden presentar gases y polvo, una combinación asociada con ambientes de riesgo de explosión. Esa condición puede agravarse cuando existen fallas de ventilación, monitoreo o control operativo.
Otro antecedente reciente ocurrió en febrero de 2025, cuando seis trabajadores murieron en la mina Mata Siete de Guachetá. En 2023, otra explosión en Sutatausa causó la muerte de al menos 21 mineros, también en una operación carbonífera. La Secretaría de Energía y Minas departamental registró 17 mineros fallecidos por explosiones en Cundinamarca durante 2026.
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