COVID-19 demuestra urgencia de política fiscal para rescatar sistema de salud

 30-03-2020
Emiliano Fuentes

 

   

 

COVID-19 ha puesto en evidencia la necesidad urgente de una política fiscal para dotar de capacidades los servicios de salud pública ante la falta de capacidades presupuestales y dar una mayor cantidad de recursos presupuestarios, para que el gobierno pueda hacer frente a contingencias como la actual. Así, es necesaria la implementación de una política fiscal expansiva que ayude a disminuir los daños de la crisis, tanto sanitaria como económica.

Desde la década de 1980, el Estado mexicano ha vivido una reducción tajante del gasto público y de la intervención del estatal en cuestiones de atención básica. Ejemplo claro en México se da en 1985 cuando Miguel de la Madrid, aplica un "ajuste estructural", reduciendo significativamente el presupuesto de las unidades de salud y, seguido por Ernesto Zedillo en 1995 con la reforma al Seguro Social, dándole el manejo de los fondos de pensiones a entidades financieras privadas.

Para datos más actuales, esta reducción del aparato estatal en México en temas como la provisión de Salud Pública se puede ver reflejado en el presupuesto de egresos de la federación para 2020, donde el gasto destinado al sector salud experimenta apenas un aumento de 2.6% en relación al Producto Interno Bruto (PIB), cifra muy por debajo del 6% sugerido por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Estas bajas asignaciones a diferentes rubros vuelven impostergable la implementación de una nueva política fiscal para dotar de capacidad real al Estado para cumplir funciones tradicionales asumidas por esta institución como la salud pública, la atención a adultos mayores en épocas de crisis, como la que conllevó la propagación del coronavirus.

COVID-19 está desafiando la lógica de disminución de impuestos y, por ende, de las capacidades para incidir del aparato estatal y ha hecho evidente la necesidad por preservar y proteger la existencia de sectores como el de salud pública para una respuesta certera ante emergencias sanitarias.

Por parte del Banco de México (Banxico), ya ha habido múltiples intervenciones en cuanto a política monetaria para aminorar los estragos del coronavirus, no obstante, falta una política fiscal expansiva para evitar un daño económico y de salud mayor.

Coronavirus obliga a repensar los sistemas de salud y los peligros de no dotar con presupuesto y capacidades al Estado para afrontarlos. Se debe aumentar el gasto estatal para poder incidir de mejor manera en los intentos por recomponer el equilibrio entre la sociedad con una nueva política fiscal que respalde ese aumento en el gasto gubernamental.

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