Ciudad de México ,
Carlos Ortíz
Crédito foto: Sergio F Cara (NotiPress/Composición)
En 2026, se estima que el crecimiento económico mundial se mantendría cercano al 3%, con tasas superiores a los niveles previos a la pandemia, aunque en un entorno de desaceleración, volatilidad y riesgos inflacionarios persistentes. Esto de acuerdo con el más reciente informe de VT Markets compartido con NotiPress.
Durante el inicio de un nuevo año, el análisis del entorno macroeconómico se vuelve relevante para los inversionistas. En este contexto, la plataforma de negociación multiactivo dio a conocer su informe Perspectivas del mercado global para 2026, en el cual aborda el comportamiento esperado de las divisas y del mercado accionario estadounidense.
En el mercado de divisas, el informe identifica a los factores económicos y monetarios como los principales motores de los precios. Según el análisis, la economía global transita hacia un nuevo equilibrio caracterizado por crecimiento moderado, tasas de interés más altas y mayor volatilidad.
De acuerdo con Justin Koo, analista de mercados senior de VT Markets, "la economía global y el mercado de divisas entran en un nuevo equilibrio, con un crecimiento más moderado, tasas más altas y volatilidad". Añade que "la política monetaria y el desempeño económico serán los principales determinantes de los movimientos del mercado en 2026".
El documento señala que en 2025 el crecimiento global se mantuvo cerca de 3%, evitando una recesión, pero entrando en un régimen de menor dinamismo que se prevé continúe. En este escenario, algunas economías relevantes comienzan a mostrar estancamientos, mientras Asia se perfila como el principal motor de expansión.
En materia monetaria, Koo indica que, aunque la Reserva Federal y otros bancos centrales iniciaron ciclo de recortes de tasas, estas se mantendrán en niveles estructuralmente más altos que los observados durante 2010. También advierte que los elevados niveles de deuda global y la inflación limitan la velocidad de dichos recortes.
El informe identifica factores estructurales que presionan la inflación y reducen el crecimiento potencial, entre ellos el envejecimiento poblacional, la automatización, la inteligencia artificial, la transición hacia energías limpias y los impactos de los shocks climáticos. Asimismo, la diversificación de las cadenas de suministro reduce riesgos geopolíticos, pero incrementa costos.
En el ámbito geopolítico, el documento destaca que los conflictos, las sanciones y la competencia estratégica mantendrán elevados los niveles de riesgo, impulsando el gasto en defensa y las primas de riesgo. Este entorno configura un escenario de mayor incertidumbre como nueva normalidad.
Las proyecciones apuntan a un crecimiento desigual. Asia lideraría la expansión, mientras las economías avanzadas crecerían alrededor de 1.5%. En Estados Unidos, se prevé una desaceleración hacia un rango de entre 1.5% y 2.0% en 2026, mientras que la zona euro se mantendría rezagada, con crecimiento de entre 1.0% y 1.5%.
Respecto a las divisas, el informe anticipa que los recortes de la Reserva Federal reducirían la ventaja del dólar, favoreciendo al euro, el yen y el franco suizo. Aunque el dólar seguiría funcionando como activo refugio en episodios de aversión al riesgo.
En el mercado accionario estadounidense, el análisis descarta una euforia generalizada. Ross Maxwell, Global Strategy Operations Lead de VT Markets, señala que 2026 recompensará la selectividad. Indica que en 2025 el PIB de Estados Unidos creció alrededor de 2.1%, apoyado por un consumo estable y manufacturas sólidas, pero que el siguiente año presentará matices.
Para 2026, se anticipa un crecimiento económico de entre 1.8% y 2.3%, con inflación convergiendo hacia el rango objetivo y posibles recortes graduales de tasas por parte de la Reserva Federal. Las utilidades corporativas, crecieron entre 7% y 8% en 2025, ahora ya no mostrarían subidas generalizadas.
Entre los sectores con mayor atractivo estructural se mencionan defensa, industria, infraestructura energética y salud, mientras la inteligencia artificial mantendría un papel relevante, considerando valoraciones ajustadas y riesgos asociados.