Bolivia es un gran perjudicado por el fuego en el Amazonas

 13-09-2019
Camila González

 

   

 

No cesan los descomunales incendios en la selva amazónica brasileña, iniciados en mayo e intensificados en agosto. El combate del fuego ha sido intenso y no ha cesado por parte de los aviones cisterna, enviados por la comunidad internacional, y de miles de expertos y voluntarios de la región que han llegado a las zonas más afectadas.

Bolivia ha sido otra gran víctima de la tragedia mendioambiental. El fuego en la parte amazónica de Bolivia ya ha consumido 2 millones de hectáreas, según informó Cinthia Asín, secretaria de Medio Ambiente de la Gobernación de Santa Cruz, el departamento más dañado de ese país.

A pesar de la magnitud del desastre, Bolivia todavía no se declara en estado de emergencia y desastre nacional. Se calcula que de las 2 hectáreas mencionadas, cerca de 760.000 constituyen bosques quemados y el resto corresponde a pastizales. Además, los focos de calor han alcanzado niveles máximos los últimos días.

Entre las causas del fenómeno se encuentran las quemas que habitualmente realizan campesinos y agricultores bolivianos. Se trata de métodos ancestrales para cultivar y lograr mejores siembras, pero en muchas ocasiones se les salen de control o son saboteados por personas que acrecientan el fuego de forma deliberada.

Al respecto, Evo Morales, presidente del país, manifestó el 9 de septiembre en Twitter que: "Lamentablemente, entre ayer y hoy se ha registrado un aumento de focos de calor en Concepción, San Ignacio, San Matías y Charagua. En este momento, tendríamos más de 1.000 focos".

Se registra que la mayoría de dichos focos se sitúan en la región media entre la Amazonía y El Gran Chaco, en el sureste boliviano. Además la pérdida es incalculable, pues cerca de 50% de las pérdidas forman parte de "áreas protegidas", es decir, regiones que son hábitat natural de infinidad de diversidad biológica, y un sinnúmero de especies nativas de fauna y flora.

Por su parte, Amnistía Internacional solicitó al gobierno de Evo Morales la suspensión inmediata del decreto en el cual autoriza el denominado "fuego controlado" en las áreas afectadas, la mencionada práctica de expansión cultivos que es costumbre de las personas que trabajan el campo.

Cuando iniciaron los fuegos masivos, Evo Morales descartó pedir ayuda de otros países, sin embargo, el rumbo de los sucesos, las presiones internas y externas, así como la velocidad de expansión del fuego, acabaron por llevarlo a aceptar las diversas muestras de solidaridad internacional.

Hoy, como sea, es incalculable la pérdida para la humanidad. El científicos del Colegio de Biólogos de La Paz calculan que restablecer el ecosistema local va a tardar, al menos, 300 años.