Ciudad de México,
Axel Olivares
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Bulgaria se prepara para celebrar sus octavas elecciones anticipadas en menos de cinco años, luego de que fracasara el tercer y último intento para formar un nuevo Gobierno tras la renuncia del gabinete liderado por el exprimer ministro, Rosen Zhelyazkov, en diciembre de 2025. "Entonces vamos a elecciones", lanzó el presidente Rumen Radev el 16 de enero, confirmando la próxima apertura de comicios.
El proceso constitucional se activó tras la dimisión del primer ministro Zhelyazkov el pasado 11 de diciembre. Su salida se produjo bajo presión de protestas masivas contra la corrupción, la crisis económica y la falta de transparencia en el uso de recursos públicos. La coalición gobernante, compuesta por el Ciudadanos por el Desarrollo Europeo de Bulgaria (GERB), el Partido Socialista Búlgaro (BSP) y el populista Existe Tal Puebo (ITN), perdió apoyo popular en medio de un creciente descontento social expresado en las calles de la capital Sofía a lo largo de noviembre y diciembre de 2025.
La primera oportunidad de formar Gobierno fue ofrecida a GERB, la fuerza más votada, encabezado por el exprimer ministro Boyko Borisov (2017-2021). No obstante, este declinó el encargo sin intentar construir una mayoría. Posteriormente, el presidente Radev trasladó la iniciativa al bloque europeísta Continuamos el Cambio – Bulgaria Democrática (PP-DB), que también rechazó la oferta. Finalmente, la tercera opción —Movimiento por los Derechos y las Libertades (DPS), con 15 de los 240 escaños— tampoco logró reunir apoyos suficientes, lo que obligará a Radev a nombrar un primer ministro interino y fijar una fecha para las elecciones dentro de los próximos dos meses.
El Presidente búlgaro, Rumen Radev. Fuente: @PresidentOfBg
Condicionado por una alta fragmentación, el Parlamento búlgaro no ha sido capaz de consolidar mayorías estables desde 2021. Entre abril de ese año y octubre de 2024 se realizaron siete elecciones. Las causas del estancamiento incluyen disputas en torno al apoyo a Ucrania en medio de la guerra con Rusia, denuncias de corrupción sistémica y el papel de figuras controvertidas como el oligarca Delyan Peevski, sancionado por Estados Unidos y el Reino Unido desde 2021 por corrupción, soborno y tráfico de influencias.
Multitudinarias manifestaciones en Bulgaria en diciembre de 2025. Fuente: X @NbK1808
La más reciente ola de manifestaciones se desató tras la presentación del proyecto de presupuesto para 2026, que proponía incrementos fiscales y recortes al gasto social. Sin embargo, las protestas pronto se centraron en denunciar vínculos entre sectores políticos y grupos económicos. Las consignas "Ciudadanos contra la mafia" y "Cuando el sistema calla, el pueblo habla" dominaron las movilizaciones, particularmente en Sofía.
La inestabilidad también ha generado incertidumbre respecto al ingreso formal de Bulgaria a la eurozona el pasado 1 de enero de 2026. Aunque el país adoptó el euro como moneda oficial en esa fecha, la falta de un nuevo presupuesto podría convertirse en una piedra en el camino para la implementación plena del nuevo marco fiscal. El Gobierno saliente había presentado la medida como un paso definitivo en el proceso de integración europea iniciado con la adhesión a la Unión Europea en 2007. Sin embargo, el país aun no encuentra un camino definido para sacar su máximo potencial.
Bulgaria es el país con el menor PBI de la Unión Europea y su calidad institucional tampoco ayuda. De acuerdo con el Índice de Percepción de la Corrupción 2024 de Transparencia Internacional, Bulgaria obtuvo 43 puntos sobre 100, ubicándose en el puesto 76 a nivel global y como el segundo país peor evaluado dentro de la UE, solo detrás de Hungría. Organismos como el Grupo de Estados contra la Corrupción (GRECO) han advertido sobre la debilidad del sistema judicial y la escasa independencia de los medios como factores persistentes en la crisis institucional.