Ciudad de México,
Axel Olivares
Crédito foto: X @ChineseEmbinUS
Donald Trump aterrizó en Pekín en el contexto de una visita de Estado de dos días centrada en la relación entre Estados Unidos y China. El encuentro con su par, Xi Jinping, tendrá como ejes asuntos de extrema sensibilidad, entre ellos, la tregua comercial tras meses de guerra arancelaria, las tensiones tecnológicas, el acceso a tierras raras, el acceso al mercado chino, Taiwán y la guerra en Irán.
El presidente estadounidense aterrizó en la capital china siendo este su segundo viaje al país asiático desde 2017, durante su primer mandato. Trump viajó acompañado por el secretario de Estado, Marco Rubio, y una delegación de altos ejecutivos estadounidenses. Entre ellos figuran Elon Musk, en representación de Tesla; Jensen Huang, de Nvidia, y Tim Cook, de Apple, cuya presencia refuerza el peso económico y tecnológico de la agenda bilateral.
El mandatario descendió del Air Force One a las 20.08 hora local, 12.08 GMT, y levantó el puño ante las cámaras mientras sonaba una banda militar. A pie de pista fue recibido por el vicepresidente chino, Han Zheng; el embajador de China en Estados Unidos, Xie Feng, y el viceministro chino de Exteriores, Ma Zhaoxu.
La ceremonia de bienvenida incluyó una guardia de honor, una banda militar y la participación de unos 300 jóvenes chinos. Detrás de Trump descendieron su hijo Eric Trump y su nuera Lara Trump, seguidos por Musk, Rubio y Huang.
La ruta desde el aeropuerto hasta el centro de Pekín fue decorada con banderas de China y Estados Unidos. Varios rascacielos mostraron mensajes luminosos de bienvenida al paso de la caravana presidencial, la cual llegó al hotel hacia las 20.38 hora local, 12.38 GMT.
Más de dos millones de televidentes siguieron en directo por la cadena de televisión estatal china (CCTV) el aterrizaje del Air Force One. La llegada también ocupó cinco de las diez principales tendencias de Weibo, la red social más popular del país, donde la etiqueta "Trump llega a Pekín" acumulaba más de 8,3 millones de visualizaciones y unos 26.000 comentarios pocos minutos después del aterrizaje.
La agenda de dos días de Trump en China incluye reuniones bilaterales con Xi, una cena de Estado y actividades protocolarias en el Gran Palacio del Pueblo y Zhongnanhai, sede de la cúpula del Partido Comunista chino. La visita ocurre nueve años después del viaje de Trump a China en noviembre de 2017, cuando participó junto a Xi en actos en la Ciudad Prohibida.
Antes de la llegada a Pekín, delegaciones lideradas por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, mantuvieron en Seúl consultas económicas "constructivas", según la agencia china Xinhua. Trump además adelantó que abordará con Xi la situación de Taiwán.
La isla provocó la ira del gigante asiático al comprar armamento a Estados Unidos por un total de 6.627 millones de dólares. Esta adquisición forma parte de los esfuerzos de Taipei por mejorar su capacidad defensiva ante la presión por parte de Pekín. China considera a Taiwán como parte de su territorio, mientras que la isla busca su independencia.
Por su parte, Estados Unidos, basándose en las llamadas "Seis Garantías" de 1982, no tiene la obligación de consultar a China para comerciar con Taiwán. "Al presidente Xi le gustaría que no lo hagamos (...) Este es uno de los muchos temas de los que vamos a hablar", declaró a periodistas un día antes de partir.