Ciudad de México,
Axel Olivares
Crédito foto: ONU
Por medio de un memorando presidencial publicado por la Casa Blanca, Donald Trump formalizó la salida de Estados Unidos de 66 organismos internacionales luego de una orden ejecutiva emitida por el presidente el 4 de febrero de 2025. En ese entonces no estaba claro cuáles eran las organizaciones que el país abandonaría, por lo que el mandatario ordenó realizar un análisis exhaustivo de todos los espacios que la nación era miembro.
La medida resultante, publicada el 7 de enero de 2026, instruye la desvinculación inmediata de 35 organizaciones no pertenecientes a la ONU y 31 entidades del sistema de Naciones Unidas, bajo el argumento de que son "contrarios a los intereses" del país.
Durante la revisión se evaluó la pertinencia de continuar participando y financiando organismos multilaterales. Trump afirmó haber "examinado el informe del Secretario de Estado" y ordenó a todos los departamentos federales ejecutar el retiro inmediato de las entidades enumeradas.
La lista incluye foros económicos, ambientales, científicos, culturales y de cooperación jurídica. En el ámbito ambiental y energético, destacan el retiro del Pacto por una Energía Libre de Carbono 24/7, la Agencia Internacional de Energías Renovables, la Alianza Solar Internacional, y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. También se abandona el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, foro clave para la evaluación científica del calentamiento global.
En el campo de cooperación internacional, Estados Unidos se retira del Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo, el Foro Global contra el Terrorismo, el Centro Europeo para Combatir Amenazas Híbridas, y la Comisión de Cooperación Ambiental. A nivel jurídico y democrático, cesa su apoyo al Instituto Internacional para la Justicia y el Estado de Derecho, el Instituto Internacional para la Democracia y Asistencia Electoral, y la Comisión de Venecia del Consejo de Europa.
Otros organismos en la lista son el Foro de Expertos en Ciberseguridad, el Foro Internacional de Energía, la Coalición por la Libertad en Línea, el Instituto Interamericano para la Investigación del Cambio Global, y el Acuerdo de Cooperación Regional contra la Piratería en Asia.
En cuanto a organismos de la ONU, el retiro incluye la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), el Consejo Económico y Social (ECOSOC) y sus comisiones regionales para África, América Latina, Asia y Medio Oriente. También se abandona la Comisión de Derecho Internacional, el Centro de Comercio Internacional, y el Fondo de Población de las Naciones Unidas.
La medida puso especial atención en áreas como el cambio climático, con la salida de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, base del Acuerdo de París. A nivel social, se abandona la Entidad de la ONU para la Igualdad de Género, la Comisión de Consolidación de la Paz, y la Oficina del Representante Especial sobre Violencia Sexual en Conflictos.
Asimismo, Estados Unidos se retira de iniciativas educativas y de desarrollo como la Universidad de las Naciones Unidas, la Escuela Superior del Personal del Sistema de la ONU, el Fondo de las Naciones Unidas para la Democracia, y el Programa para la Reducción de Emisiones por Deforestación.
La Casa Blanca calificó a estos organismos como "costosos, ideologizados y contrarios a la soberanía estadounidense". Según indicó el Departamento de Estado, se aseguró que la decisión se ajuste a "los intereses nacionales" y busca evitar compromisos que limiten la autonomía de Washington.
Analistas consultados por medios internacionales interpretan este movimiento como un repliegue unilateralista, lo cual refuerza una lógica de cooperación selectiva, es decir, condicionada por los intereses de Washington. La decisión representa un quiebre de décadas marcadas por el liderazgo estadounidense en temas como el desarrollo sostenible, la justicia internacional y la acción climática.
Contenido actualizado el 08-01-2026 09:39