
Foto: Axel Olivares (Composición/NotiPress)
Una serie de operativos militares que mantuvieron enfrentados a Israel y Líbano en el sur de este país, más los bombardeos del Comando Centro de Estados Unidos en instalaciones iraníes dejaron pendiendo de un hilo las negociaciones de paz. Sin embargo, la consecuencia más grave puede provenir de Irán, donde se plantea la posibilidad de bloquear otro estrecho, el Bab Al-Mandeb, ubicado entre Yemen y las costas de África.
Entre el 30 y el 31 de mayo, tropas israelíes capturaron en el sur del Líbano una montaña estratégica coronada por el castillo de Beaufort, construido por los cruzados, cerca de Nabatiyeh y a orillas del río Litani, la última frontera trazada por Israel sobre Líbano. El Ejército israelí calificó la operación como la incursión más profunda en el país en más de un cuarto de siglo.
El ejército israelí plantó una bandera en la cima del la fortaleza medieval.
La toma del castillo ocurrió tras días de ataques aéreos y combates con miembros de Hezbolá en pueblos cercanos. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que la operación marca "un giro dramático" y añadió: "Hemos derribado la barrera del miedo. Tomamos la iniciativa, actuamos en todos los frentes, en Siria, en Gaza, en Líbano".
De acuerdo con la agencia estatal National News Agency, Israel lanzó una serie de bombardeos en el sur de Líbano causando la muerte de seis personas. Mientras tanto, Hezbolá lanzó una serie de misiles al norte de Israel y a posiciones estratégicas dentro de Líbano.
Paralelamente, el Comando Central del ejército estadounidense bombardeó instalaciones de radar y control de drones en Irán, alrededor de Geruk y en la isla de Qeshm. La acción llegó después de que Teherán derribara un dron estadounidense MQ-1 que operaba sobre aguas internacionales.
Fuente: CENTCOM
"Los ataques, medidos y deliberados, ocurrieron en respuesta a acciones iraníes agresivas", indicó el Comando Central. Irán respondió con misiles contra soldados estadounidenses en Kuwait, donde las defensas antiaéreas interceptaron el ataque y no se reportaron estadounidenses heridos.
Como consecuencia de estos dos hechos, Teherán suspendió el lunes 1 de junio las negociaciones con Washington para poner fin a la guerra en Oriente Medio. De acuerdo con la agencia de noticias iraní, Tasnim, la decisión respondió a los "crímenes" cometidos por Israel en Líbano y a violaciones "en todos los frentes" del alto el fuego entre Irán y Estados Unidos alcanzado el 8 de abril.
"El equipo negociador iraní suspende, por tanto, el diálogo y el intercambio de textos a través de los mediadores", precisó el medio iraní. Por su parte, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmail Baghaei, comentó que el Gobierno iraní sabía desde un principio que estaban "negociando en un ambiente de desconfianza".
Donald Trump buscó rebajar la tensión desde Truth Social y aseguró que el diálogo con Teherán seguía abierto. "Irán realmente quiere llegar a un acuerdo, y será uno bueno para Estados Unidos y para quienes están con nosotros. Simplemente siéntense y relájense, todo saldrá bien al final", escribió.
El presidente estadounidense también prometió que ninguna tropa israelí irá a Beirut y que cualquier unidad en camino fue retirada. Además, aseguró haber hablado con Hezbolá para acordar un alto al fuego. "Veremos cuánto dura esto; ¡ojalá sea para siempre!", expresó. En otra publicación, sostuvo que las conversaciones con Irán continúan "a un ritmo rápido", pese al anuncio iraní de suspender el intercambio por mediadores.
Fuente: Truth Social @realDonaldTrump
Aun así, el Ministerio de Exteriores iraní responsabilizó a Washington por no contener la ofensiva israelí en Líbano. "Estados Unidos es responsable de las consecuencias y repercusiones de esta situación", señaló el comunicado.
Bab Al-Mandeb, ¿el nuevo Ormuz?
Fuente: Google Maps
Los Guardianes de la Revolución advirtieron que Irán podría abrir "nuevos frentes" si continúan las operaciones israelíes. La televisión estatal recogió que cruzar líneas rojas en Líbano y Gaza equivale a una guerra directa para Teherán.
Tasnim informó que Irán y sus aliados "activarán otros frentes, incluido el estrecho de Bab Al-Mandeb". Mohsen Rezaei, asesor del líder supremo iraní y comandante de la Guardia Revolucionaria, escribió en X: "La paciencia de las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán tiene un límite".
El Bab Al-Mandeb conecta el mar Rojo con rutas marítimas usadas por buques comerciales y petroleros. Los hutíes, aliados de Irán en Yemen, ya atacaron anteriormente tráfico marítimo en esa zona y obligaron a barcos a rodear África en lugar de atravesar el mar Rojo y el canal de Suez.
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