Ciudad de México,
Axel Olivares
Crédito foto: Naciones Unidas
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, defendió ante la Asamblea General de las Naciones Unidas la decisión de atacar instalaciones nucleares de Irán y presentó la operación como necesaria frente a una amenaza existencial. Durante su discurso, sostuvo que la acción también protegió a otros países y situó la estrategia israelí dentro de una guerra desarrollada simultáneamente contra distintos actores de Medio Oriente.
"Arrasar con las instalaciones nucleares de Irán fue difícil, un objetivo muy difícil. Pero para mí fue una de las decisiones más fáciles que tuve que tomar como primer ministro. Porque si no lo hubiéramos hecho, estaríamos todos muertos ahora", afirmó Netanyahu. También aseguró que dirigentes extranjeros agradecieron en privado las acciones israelíes contra el programa nuclear iraní.
Netanyahu describió un escenario en el cual Israel ha debido combatir de manera simultánea a Hamás, Hezbolá, los hutíes, Irán, milicias en Irak y Siria y grupos palestinos en Cisjordania. En su relato, esas amenazas tienen como objetivo común la destrucción del Estado israelí.
"A lo largo de los últimos tres años, nuestros soldados heroicos lucharon día a día en una guerra con varios frentes. ¿Conocen algún país que tenga el tamaño de Nueva Jersey, que durante tres años pueda llevar adelante una guerra que tiene siete frentes?", expresó.El mandatario reivindicó además las operaciones contra las capacidades militares de Irán y Hezbolá. Agradeció al presidente estadounidense Donald Trump y presentó la cooperación entre ambos países como determinante frente a Teherán. "Israel y los Estados Unidos de América actuaron juntos, no sólo para protegernos a nosotros, sino para salvar a la civilización", sostuvo.
Parte del discurso estuvo dedicada a reconocer la resistencia de la población israelí y de las Fuerzas de Defensa de Israel. Netanyahu recordó los ataques del 7 de octubre de 2023 y recurrió a episodios de la historia de su familia y del país para sostener su argumento sobre la necesidad de defenderse; entre ellos, evocó que antes de la guerra de 1967 su hermano Yonatan le dijo: "Vamos a ganar. No tenemos otra alternativa", frase que retomó al recordar su muerte en la operación de rescate de Entebbe en 1976.
"Los jóvenes, los viejos, los religiosos, los laicos, tenemos nuestras diferencias, por supuesto. ¿Quién no? Pero en momentos en los que cuenta, esos que delinean nuestro destino, avanzamos juntos. Porque lo que nos une es mucho más fuerte", declaró.También rindió homenaje a soldados cristianos, drusos, musulmanes y judíos y destacó la respuesta de la población ante los misiles lanzados contra ciudades israelíes.
Netanyahu rechazó las denuncias de genocidio en Gaza y afirmó que las fuerzas israelíes adoptaron medidas destinadas a reducir el riesgo para los civiles. Entre ellas, aseguró que se enviaron millones de mensajes de texto, se realizaron miles de llamadas y se lanzaron volantes para advertir sobre zonas de combate, además de la entrada de alimentos y vacunas contra la poliomielitis.
"Acusar a Israel de genocidio es la mentira más grande del siglo", afirmó. Además, agregó que "hemos tomado un sinfín de medidas para proteger a la población civil. ¿Acaso esto es un genocidio? Por supuesto que no. Es todo lo contrario".
En cuanto a los territorios palestinos, Netanyahu denunció ataques contra israelíes en Cisjordania y rechazó la violencia cometida por colonos. Estos comentarios tuvieron lugar horas después del discurso del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, quien acusó a Israel de cometer una "guerra genocida" y ejecutar un "plan colonial" destinado a hacer inviable la vida de los palestinos en su propia tierra y obligarlos a abandonarla.
"Yo no soporto esto. Somos un país de derecho. No estoy a favor de esta actitud de vigilante", señaló Netanyahu, aunque cuestionó la cobertura internacional que reciben esos episodios frente a los ataques contra ciudadanos israelíes.
El primer ministro sostuvo que Israel también enfrenta "otra guerra", desarrollada en medios y redes sociales. Acusó a gobiernos extranjeros de destinar recursos a campañas contra su país y señaló específicamente a Qatar y Turquía. Sobre el primero, afirmó que financió universidades estadounidenses y medios como Al Jazeera, mientras responsabilizó al gobierno turco de Recep Tayyip Erdoğan de difundir mensajes antisemitas.
Netanyahu extendió sus críticas a dirigentes y actores políticos occidentales que, desde su perspectiva, contribuyen a la hostilidad contra Israel. "Hay tiranos en el mundo entero que nos quieren amenazar, que quieren socavar nuestra determinación con su campaña de mentiras", afirmó.
El mandatario también denunció agresiones contra comunidades judías en ciudades de Estados Unidos, Europa, Canadá y Australia. Mencionó episodios en Nueva York, Sídney, Montreal, Manchester, Boulder, Los Ángeles, Londres, París, Berlín y Washington.
"Las mentiras que usted y los antisemitas diseminan sobre los judíos y el Estado judío tienen consecuencias", declaró. Ante ese escenario, dirigió un mensaje a las comunidades judías fuera de Israel: "Vayan con la frente en alto, sean orgullosos, vayan con confianza, no se dejen intimidar".