
Foto: Axel Olivares (Composición/NotiPress)
Reconocida por ser la primera mujer afroamericana en convertirse en uno de los miembros de la Junta de la Reserva Federal (FED), Lisa Cook se encuentra hoy en medio del tire y afloje entre la Casa Blanca y el banco central estadounidense. Luego de ser destituída por el presidente Donald Trump, la funcionaria se rehusó a abandonar su puesto en la junta directiva y anunció una demanda legal para impugnar la medida. "No renunciaré", declaró Cook el lunes por la noche. "Seguiré cumpliendo con mis obligaciones para ayudar a la economía estadounidense, como lo he hecho desde 2022".
El presidente Trump notificó el despido de Cook tras acusaciones de fraude hipotecario. Según el portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, el mandatario actuó con base en el artículo 12 USC 242, citando "motivos para destituir a un gobernador que fue acusado creíblemente de mentir en documentos financieros de un puesto altamente sensible que supervisa instituciones financieras".
Las acusaciones se remontan a supuestas declaraciones falsas en solicitudes de hipotecas firmadas por Cook antes de unirse a la FED, lo que presuntamente habría facilitado tasas de interés más bajas en propiedades ubicadas en Michigan y Georgia. La investigación criminal fue abierta por el Departamento de Justicia a raíz de una denuncia de Bill Pulte, director de la Agencia Federal de Financiamiento de Viviendas.
El abogado de la gobernadora, Abbe Lowell, sostuvo que "el presidente Trump no tiene autoridad para destituir a la gobernadora de la Reserva Federal, Lisa Cook". Además, agregó que el intento presidencial, "basado únicamente en una carta de recomendación, carece de toda base fáctica o legal". En respuesta, Lowell anunció que junto a su clienta "presentaremos una demanda para impugnar esta acción ilegal".
Por su parte, la Reserva Federal emitió un comunicado afirmando que "el Congreso, mediante la Ley de la Reserva Federal, dispone que los gobernadores deben ejercer su cargo durante períodos largos y fijos, y que el presidente solo puede destituirlos con justa causa".
Este conflicto se suma a la ya tensa relación entre Trump y la FED. La política monetaria restrictiva adoptada por la institución, en particular la decisión de mantener las tasas de interés, ha sido blanco de críticas por parte del presidente. En una declaración reciente, Trump arremetió contra el presidente de la FED, Jerome Powell, por no reducir las tasas, calificándolo como un "imbécil".
Dentro de este contexto, con la salida de Cook, Trump obtendría una mayoría de cuatro miembros sobre los siete que integran el directorio de la FED, lo cual facilitaría una mayor influencia sobre la política monetaria, incluyendo su insistente demanda de recortes en las tasas de interés. Esto sería coherente con su proyecto económico basado en aranceles y restricciones, que requiere una política crediticia más flexible.
La Reserva Federal indicó que acatará cualquier decisión judicial sobre el caso. Mientras tanto, no se ha confirmado si Lisa Cook continúa desempeñando funciones dentro de la sede del banco central o de manera remota. Por su parte, Trump también aseguró que respetará la decisión de la Justicia, aunque no escondió su intención de reestructurar la FED una vez que Cook quede fuera.
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