
Foto: Axel Olivares (Composición/NotiPress)
Anthropic presentó dos demandas contra el Departamento de Defensa luego de que la agencia designara a la empresa como un "riesgo para la cadena de suministro", medida que podría excluir sus modelos de inteligencia artificial de varios contratos federales. La compañía solicitó suspender de inmediato la decisión y revertirla de forma permanente, argumentando que se trata de una acción ilegal y represalia gubernamental.
Las querellas fueron interpuestas el lunes 9 de marzo en tribunales federales de California y Washington D.C., tras varias semanas de desacuerdo entre la empresa y el Pentágono sobre el acceso del ejército a los sistemas de inteligencia artificial de Anthropic.
¿Cómo inició la ruptura entre el Gobierno y Antrophic?
Anthropic fue contratada por 200 millones de dólares en julio de 2025 para desarrollar soluciones de inteligencia artificial en el ámbito de la seguridad nacional. Sin embargo, la firma estableció desde un principio dos límites:
- No permitir el uso de su tecnología en vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses.
- Ni tampoco en armas autónomas sin intervención humana en decisiones de orientación y disparo.
No obstante, el Gobierno emitió un memorando exigiendo que todos los contratos de IA con el Departamento de Defensa incluyeran la cláusula de "cualquier uso legal", eliminando las restricciones impuestas por las empresas privadas. En ese contexto, la empresa se enteró que habían utilizado las plataformas de Palantir Technologies para capturar a Nicolás Maduro.
La compañía contactó a colegas en Palantir para preguntar qué rol específico había jugado su IA en la misión. Esto fue interpretado por el Pentágono como una interferencia en la seguridad nacional y un intento de auditar operaciones clasificadas. En efecto, rompió la relación con la empresa y surgió el calificativo "riesgo para la cadena de suministro".
Pete Hegseth y Donald Trump anunciaron la ruptura con Anthropic un día antes de los ataques a Irán. Fuente: NotiPress composición.
"Amparados en la retórica santurrona del "altruismo efectivo", han intentado someter a las fuerzas armadas estadounidenses mediante la presión", afirmó el secretario de Defensa, en X, quien además agregó que el "altruismo" de Anthropic "nunca prevalecerán sobre la seguridad, la preparación ni la vida de las tropas estadounidenses en el campo de batalla".
Por su parte, el presidente Donald Trump aseguró que "¡No la necesitamos, no la queremos y no volveremos a hacer negocios con ellos!". Asimismo, dejó en claro que "NOSOTROS decidiremos el destino de nuestro país, no una empresa de IA radical de izquierda fuera de control dirigida por personas que no tienen ni idea de cómo es el mundo real".
El peso de la etiqueta "riesgo en la cadena de suministro"
La designación de riesgo en la cadena de suministro suele aplicarse a adversarios extranjeros y exige que empresas o agencias que colaboren con el Pentágono certifiquen no utilizar los modelos de inteligencia artificial señalados. Aunque compañías privadas continúan trabajando con Anthropic, la medida podría afectar su negocio dentro del gobierno federal de Estados Unidos.
En la demanda presentada ante el tribunal federal de San Francisco, Anthropic calificó las acusaciones como "sin precedentes e ilegales" y sostuvo que constituye una represalia. El documento afirma: "La Constitución no permite al gobierno ejercer su enorme poder para castigar a una empresa por su libertad de expresión".
Dario Amodei, CEO de Anthropic, en el Foro Económico Mundial. Fuente: WEF
Anthropic argumentó además que el gobierno de Estados Unidos puede no coincidir con sus opiniones ni utilizar sus productos, pero no puede emplear el poder estatal para suprimir su expresión. En la querella sostuvieron que "ninguna ley federal autoriza las medidas tomadas en este caso" y que la designación fue emitida "sin observar los procedimientos exigidos por el Congreso de Estados Unidos".
La compañía también acusó al presidente de exceder su autoridad al ordenar a todas las agencias federales suspender el uso de su tecnología. Tras declaraciones públicas de Trump y de Hegseth, la Administración de Servicios Generales (GSA) suspendió el contrato con Anthropic, eliminando así la disponibilidad de sus servicios de IA para las tres ramas del gobierno federal.
"Los demandados buscan destruir el valor económico creado por una de las empresas de inteligencia artificial de más rápido crecimiento del mundo", puede leerse en el documento judicial. Además, señala que "las acciones impugnadas infligen un daño inmediato e irreparable a Anthropic; a otros cuya expresión será silenciada; a quienes se benefician del valor económico que la empresa puede seguir creando; y a un público global que merece un diálogo y un debate sólidos sobre el impacto de la IA en la guerra y la vigilancia".
Como parte del proceso, la firma solicitó al tribunal federal suspender de inmediato la designación mientras avanza el caso y posteriormente invalidarla de forma permanente. De forma paralela, Anthropic presentó una petición ante el Tribunal de Apelaciones del Circuito de Washington D. C., mecanismo previsto por la ley federal de contrataciones para apelar designaciones de riesgo en la cadena de suministro. La empresa solicita que se revise y revoque la decisión del Departamento de Defensa.
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