
Foto: Pedro Basilio (NotiPress)
La competencia por el consumidor financiero en México se ha vuelto significativamente más exigente conforme madura el ecosistema fintech, de acuerdo con Andrés Fontao, CEO y cofundador de Finnosummit. Durante una entrevista en Ciudad de México, el directivo señaló que el crecimiento del mercado modificó las condiciones para las empresas orientadas al consumidor final (B2C), que hoy enfrentan mayores necesidades de inversión para escalar frente a competidores con infraestructura, tecnología y bases de clientes ya consolidadas.
Fontao explicó que el mercado B2C dejó de competir únicamente entre startups financieras. Actualmente, empresas con presencia masiva como Mercado Libre, Revolut, OXXO y otras organizaciones con ecosistemas digitales propios participan en el mismo espacio competitivo, lo que incrementa los recursos necesarios para adquirir clientes y desarrollar capacidades tecnológicas suficientes para sostener el crecimiento.
Condiciones de un mercado más exigente
Asimismo, vinculó este escenario con un entorno financiero distinto al observado durante los años de abundancia de capital previo a la pandemia de Covid-19. Según indicó, el incremento de las tasas de interés y la evolución del mercado de capital de riesgo hicieron que los inversionistas adopten criterios más selectivos y disciplinados al financiar empresas tecnológicas, especialmente aquellas que requieren fuertes inversiones para expandirse hacia el consumidor final.
En ese contexto, sostuvo que las fintech deben construir ventajas competitivas más allá del precio. A su juicio, competir mediante descuentos o tasas representa una estrategia fácilmente replicable, mientras que la diferenciación por servicio y experiencia del cliente demanda inversiones superiores, aunque ofrece mayores posibilidades de construir ventajas sostenibles.
Como recomendación para los emprendedores que buscan desarrollar empresas B2C, Fontao señaló que resulta preferible comenzar con un único producto y consolidar una base de clientes antes de ampliar el portafolio de servicios. Citó como referencia la evolución de compañías que iniciaron con ofertas limitadas y posteriormente expandieron su propuesta conforme alcanzaron escala.
Aunque reconoció que existen distintos caminos para construir una empresa fintech, el ejecutivo consideró que las decisiones estratégicas deben partir de la identificación de un problema concreto y de la capacidad del equipo para resolverlo, más que de una elección previa entre modelos B2B o B2C. Bajo esa perspectiva, el desafío para las fintech enfocadas en el consumidor consiste en sostener el crecimiento en un entorno donde el acceso al capital, la competencia y las expectativas del mercado son hoy más exigentes que en los primeros años de desarrollo del sector.
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