
Foto: Sergio F Cara (NotiPress/Composición)
Refuerzan empresas en México sus capacidades internas como principal estrategia frente a un entorno económico caracterizado por disrupción constante, incertidumbre geopolítica y cambios regulatorios. Así lo reflejan los resultados del estudio Perspectivas de la Alta Dirección en México 2026, presentado por KPMG México con base en la opinión de más de 500 tomadores de decisión.
La firma de consultoría señaló que, pese a un escenario complejo a nivel global, la alta dirección mantiene expectativas de crecimiento en el país. Cerca de 80% de las empresas encuestadas considera que sus ventas aumentarán, con casi la mitad proyectando crecimientos superiores a 6% en 2026.
Ricardo Delfín, socio líder de clientes y mercado en KPMG México explicó que este optimismo se acompaña de una postura de cautela. Indicó que las organizaciones priorizan fortalecer lo que ya poseen, en lugar de asumir expansiones agresivas, con énfasis en innovación, transformación digital y gestión del talento.
Destaca el estudio que 65% de las empresas planea realizar inversiones durante 2026, aunque la mayoría se orienta al fortalecimiento de capacidades internas. Entre los principales destinos de estos recursos figuran la digitalización de procesos, adopción de tecnologías emergentes e inteligencia artificial aplicada a eficiencia operativa.
Señalan directivos que el contexto internacional influye de forma directa en la planeación empresarial. Factores como la revisión del T-MEC, la volatilidad geopolítica y las políticas arancelarias incrementaron la presión sobre cadenas de suministro, reglas de origen y costos operativos, lo cual elevó la necesidad de resiliencia organizacional.
Advirtieron los especialistas que los riesgos dejaron de percibirse como estáticos. A los riesgos tradicionales, como fraude o ciberataques, se suman riesgos intangibles vinculados a pérdida de relevancia, cambios en hábitos del consumidor y disrupciones tecnológicas. Este dinamismo obliga a una gestión de riesgos más frecuente y estratégica, pero también a un management empresarial más enfocado en el pensamiento crítico en épocas de inteligencia artificial.
Entorno regulatorio
Para Susana Galán, socia de precios de transferencia en KPMG México, el entorno regulatorio también influye en la agenda de la alta dirección. De acuerdo con los resultados, 49% de las empresas participó en procesos formales de fiscalización, mientras 69% identificó la carga administrativa y el cumplimiento regulatorio como un factor crítico.
En este escenario, la digitalización de funciones administrativas y fiscales aparece como una prioridad. La alta dirección reconoce que la automatización y el uso de tecnología permiten responder con mayor agilidad a requerimientos regulatorios y reducir riesgos operativos asociados al incumplimiento.
Los especialistas coincideron en que la resiliencia empresarial también depende de la gestión del talento humano. La atracción, retención y capacitación de personal se posicionan como elementos clave, especialmente en áreas estratégicas menos susceptibles a automatización.
De acuerdo con KPMG, la resiliencia dejó de entenderse como una reacción temporal y pasó a integrarse en la estrategia corporativa. La alta dirección en México perfila el fortalecimiento interno como una condición necesaria para sostener competitividad y continuidad operativa en un entorno de disrupción constante.
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