
Foto: X @PopBase
El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl protagonizado por Bad Bunny generó un amplio impacto cultural, político y musical en Estados Unidos y América Latina. Con una puesta en escena centrada en símbolos de identidad puertorriqueña y latinoamericana, el artista utilizó el evento deportivo más visto del país para transmitir un mensaje de unidad continental, pero también como un espacio para responder a las políticas antimigratorias del presidente Donald Trump. Un día después de la presentación, las reproducciones del cantante en Spotify explotaron.
Bad Bunny fue el primer artista en realizar un espectáculo de medio tiempo casi íntegramente en español. Además, contó con invitados de alto perfil como Lady Gaga, Ricky Martin, Cardi B y Karol G.
Desde el inicio de su presentación, el cantante puertorriqueño ofreció una narrativa visual sobre las raíces y luchas de los pueblos latinoamericanos. La apertura del show incluyó una escena con trabajadores cortando caña de azúcar con machetes, un guiño al pasado colonial de varias naciones del Caribe durante los siglos XIX y XX. A lo largo del espectáculo, Bad Bunny recorrió escenarios que evocaban carritos de comercio popular con elementos como coco frío, tacos, joyeros ambulantes y salones de belleza.
Fuente: X @BBPRTV
El artista vistió de blanco, evocando al jíbaro, figura tradicional del campesinado puertorriqueño. También incluyó una escena donde él y otros intérpretes escalaron postes eléctricos, en alusión a los cortes de energía que persisten en Puerto Rico desde el huracán María en 2017, y cuya red energética aún no ha sido completamente restaurada.
Uno de los momentos más comentados fue cuando Bad Bunny pronunció la frase "God bless America" y enumeró a los países del continente, desde Chile hasta Canadá, pasando por América Central y el Caribe. Con esta acción, el cantante enfatizó que "América" es todo el continente, y no exclusivamente Estados Unidos, como se suele interpretar en el discurso anglosajón.
Como era de esperarse, la presentación generó reacciones encontradas. El presidente Donald Trump le dedicó una extensa publicación en Truth Social: "¡El espectáculo del medio tiempo del Super Bowl es absolutamente terrible, uno de los peores de la historia! Nadie entiende una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que lo ven en todo Estados Unidos y en el resto del mundo". Además, calificó la actuación como una "afronta a la grandeza de América".
Las críticas se sumaron a los antecedentes del artista, quien ha expresado su rechazo a las redadas migratorias del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Luego de los incidentes en Minneapolis, se esperaba que la presentación de Bud Bunny estuviera cargada de símbolos que se dirigieran directo a la política migratoria.
El impacto de la presentación se reflejó en las plataformas digitales. Según datos de Spotify, las reproducciones de Bad Bunny en Estados Unidos aumentaron un 470% tras el show, mientras que a nivel global el crecimiento fue del 210%.
Además, canciones interpretadas durante el espectáculo registraron subidas notables, entre ellas ‘Yo Perreo Sola’ (2,170%), ‘El Apagón’ (1,320%) y ‘Party’ (1,130%). También se registró un aumento del 145% en las reproducciones de Ricky Martin, uno de los invitados sorpresa. Actualmente, Bad Bunny ocupa los seis primeros lugares de la lista diaria de canciones más escuchadas en Spotify en Estados Unidos.
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