Ciudad de México ,
Carlos Ortíz
Crédito foto: Axel Olivares (NotiPress)
El avance tecnológico modificó dinámicas laborales en México y abrió debate sobre el llamado "tecnoestrés", fenómeno asociado al uso intensivo de herramientas digitales en el trabajo. De acuerdo con Indeed para NotiPress, menos del 1% de las vacantes disponibles en su plataforma pueden ser reemplazadas por completo a partir de la inteligencia artificial.
El término "tecnoestrés" fue utilizado por primera vez en 1984 por el psicólogo estadounidense Craig Brod en su obra "Tecnoestrés: El coste humano de la revolución informática". El autor definió este padecimiento como la incapacidad para adaptarse o afrontar nuevas tecnologías de manera saludable.
Según la definición citada, el fenómeno incluye dependencia excesiva de dispositivos, identificada como "tecnoadicción", miedo a fallas tecnológicas denominado "tecnoansiedad" y agotamiento por uso saturado conocido como "tecnofatiga". Estos componentes describen distintas manifestaciones vinculadas al entorno digital contemporáneo.
En México, 8 de cada 10 personas cuentan con un teléfono celular y lo utilizan principalmente para enviar o recibir mensajes en 94.7% de los casos y para redes sociales en 91.1%, de acuerdo con un estudio de Mitofsky. Estas cifras muestran el nivel de interacción cotidiana con dispositivos tecnológicos en el país.
Trasladado al ámbito laboral, el fenómeno se vincula con la adopción de inteligencia artificial en tareas diarias y con la percepción de posible sustitución de empleos. Indeed señala que menos del 1% de las habilidades pueden suplirse por completo mediante inteligencia artificial, según datos de la plataforma.
Este contexto impulsó a empresas y trabajadores a incorporar capacitaciones y talleres orientados al uso estratégico de herramientas digitales. Las acciones buscan reducir brechas de habilidades y mantener niveles de competencia en entornos laborales cambiantes.
Otra dimensión identificada es la disponibilidad permanente fuera del horario laboral, asociada a la respuesta de correos electrónicos, mensajes o llamadas en cualquier momento del día. La práctica puede consolidarse como hábito y generar percepción de obligación relacionada con imagen profesional.
La multiplicidad de canales de comunicación también incrementa la frecuencia de interacción con dispositivos electrónicos durante la jornada. La revisión constante de teléfono o computadora puede derivar en sensación de saturación y dependencia tecnológica.
Nelson Gómez, director de Indeed México, declaró: "Aunque la tecnología ha facilitado muchos procesos y potenciado otros tantos, no se debe descuidar al personal y la salud propia. Una buena práctica es no enviar mensajes o correos electrónicos después del horario laboral, aunque pueda ser algo muy rápido, se trata de una acción que se transformará en un límite para respetar el tiempo libre y la desconexión".
El concepto de tecnoestrés describe efectos asociados a exposición constante a herramientas digitales y a cambios tecnológicos en el entorno laboral. Datos de uso de dispositivos en México y cifras de Indeed sobre reemplazo laboral por IA enmarcan el debate sobre cultura laboral y bienestar en 2026.