Ciudad de México,
Sergio F Cara
Crédito foto: Sergio F Cara (NotiPress)
El paso del casino físico a las apuestas en línea cambió una condición básica del juego: reconocer a la persona que participa. En el entorno digital, la pantalla separa al operador del usuario y convierte la verificación de identidad en parte de la operación. El informe Blindando el Juego 2026, presentado por Unico México con apoyo de la la Asociación de Permisionarios y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juegos de Apuesta en México (AIEJA), aborda esa transición y los desafíos de seguridad asociados.
Fernando Paulín, director general de Unico México, explicó que ocho de cada 10 jugadores que apuestan en línea utilizan el celular. La posibilidad de acceder desde prácticamente cualquier lugar amplía el alcance del juego, pero también obliga a resolver a distancia quién está detrás del dispositivo.
Blindando el Juego se elaboró durante el segundo trimestre de 2026 con 42 participantes (respondentes) mediante entrevistas a profundidad. De acuerdo con la presentación, 24% correspondió a ejecutivos de alto nivel y 62% a operadores de casinos, apuestas deportivas, casinos en línea y modalidades combinadas. La muestra incluyó participantes que operan en México y también en otros mercados de América Latina y regiones adicionales.
Esa distancia digital abre una tensión entre seguridad y facilidad de acceso. El estudio organiza parte del problema alrededor de la arquitectura de verificación y la conversión: colocar barreras suficientes para enfrentar el fraude sin impedir que los jugadores legítimos ingresen. Paulín planteó que aumentar indiscriminadamente los controles puede reducir el fraude, pero también impedir el acceso de usuarios.
Los tiempos de espera muestran la dimensión práctica de esa tensión. Según los datos expuestos presentados, 43% de los usuarios espera entre uno y tres minutos para ingresar, mientras 29% espera menos de un minuto. Desde la perspectiva presentada en el informe, añadir pasos durante la apertura de una cuenta puede provocar abandono, mientras la falta de verificación también puede generar problemas para jugadores legítimos. El tiempo de respuesta se convierte en un criterio de desempeño para los casinos.
La identificación adquiere además distintas funciones conforme avanza la relación con el usuario. La presentación ubica riesgos desde el registro, donde menciona identidades sintéticas, hasta la verificación de identidad y mecanismos de prueba frente a técnicas como inyecciones y deepfakes. Entre las propuestas expuestas aparece vincular rostro, documento y actividad, además de aplicar verificaciones en distintos momentos de riesgo y no exclusivamente durante el alta de la cuenta.
Así, el desplazamiento del juego hacia el celular no elimina la necesidad de reconocer al participante: cambia la forma de hacerlo. La cuestión planteada por Blindando el Juego 2026 es cómo trasladar esa identificación al entorno digital con suficiente rapidez para proteger la operación sin convertir el control en una barrera para el jugador.