Ciudad de México,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
La quimioterapia podría activar señales asociadas con resistencia tumoral mientras intenta eliminar células cancerosas, según hallazgos del Hospital Houston Methodist. El equipo encabezado por Hongbo Gao y Keith Syson Chan estudió un mecanismo celular vinculado con muerte inflamatoria tumoral.
El reporte al que tuvo acceso NotiPress detalla que el trabajo se enfocó en gemcitabina, usada en tumores de vejiga. Los investigadores observaron efectos relacionados con la piroptosis, proceso donde células tumorales mueren y liberan señales proinflamatorias.
La quimioterapia tradicional administra compuestos potentes que alteran funciones celulares esenciales e impiden la multiplicación de células cancerosas. Ese proceso puede forzar la autodestrucción celular, aunque los hallazgos sugieren posibles efectos no intencionados durante el tratamiento.
El Dr. Chan comenzó a estudiar esta posibilidad hace aproximadamente una década, de acuerdo con el comunicado sobre la investigación. "Nosotros y otros grupos demostramos que el tipo de muerte celular que experimenta una célula cancerosa también determina la eficacia del tratamiento", señaló.Los investigadores reportaron que la muerte celular inducida por quimioterapia puede liberar factores de crecimiento y otras moléculas. Esas señales permitirían que células resistentes sobrevivientes continúen desarrollándose y multiplicándose mientras el tratamiento sigue en curso.
En el contexto de la inmunoterapia, la piroptosis suele considerarse un resultado positivo por su relación con respuestas inmunitarias antitumorales. Ese entorno puede amplificar la reacción del sistema inmune del paciente y colocar a células cancerosas en desventaja.
Los hallazgos del Dr. Chan plantean un comportamiento distinto durante la quimioterapia. "Descubrimos que, en el contexto de la quimioterapia, la piroptosis no solo no tiene un efecto antitumoral", explicó, "sino que en realidad favorece el crecimiento del tumor".
Durante el estudio, se analizaron tumores de vejiga y fibroblastos asociados al cáncer, conocidos como CAF. Estas células proporcionan soporte estructural a células cancerosas e interactúan con ellas durante la progresión de la enfermedad.
El análisis de muestras de pacientes no respondedores a gemcitabina mostró aumento de un subconjunto denominado CAF inflamatorios. Una revisión más detallada indicó que señales liberadas durante la piroptosis promovían la transformación de CAF convencionales en CAF inflamatorios.
A su vez, los CAF inflamatorios modificaban el entorno tumoral y favorecían condiciones para células madre cancerosas resistentes a medicamentos. Después, esas poblaciones resistentes podían expandirse e impulsar la progresión del tumor en los escenarios analizados por el equipo.
La investigación también analiza formulaciones alternativas de medicamentos, incluidos conjugados anticuerpo-fármaco dirigidos a proteínas específicas del tumor. Estas formulaciones llevan selectivamente la quimioterapia hacia células cancerosas y reducen el daño al tejido sano.
El equipo reportó que señales inflamatorias derivadas de la piroptosis pueden llegar hasta la médula ósea. Allí, esas señales actuarían suprimiendo aún más la actividad de células inmunitarias antitumorales.
Las implicaciones justifican mayor cautela entre investigadores clínicos y nuevas terapias combinadas, según explicó el Dr. Chan. "Debemos ser cuidadosos cuando la mayoría de los investigadores considera que inducir piroptosis durante un tratamiento contra el cáncer es algo positivo", concluyó.