Una enfermedad que ataca silenciosamente a las empresas y el rol de la ciberseguridad

 27-06-2022
Sergio F Cara
   

 

Crédito foto: Alan Cortés (NotiPress)

Crédito foto: Alan Cortés (NotiPress)

 

El rol de la ciberseguridad se convirtió en una acción estratégica y vital para grandes empresas. No obstante, de forma similar a como una enfermedad en seres humanos se propaga, las pymes empezaron a percibir el impacto de los primeros síntomas del descuido de estrategias de reputación empresarial. Un reportaje del Cronista señaló, la ciberseguridad es la pandemia silenciosa en el sistema de salud, dando indicios de cómo se multiplicaron los ciberataques a instituciones de salud. En 2019, el sector salud fue la décima industria más atacada globalmente, pero en 2020 escaló cuatro posiciones y fue el sector número seis.

Para el ambiente empresarial, la deficiente gestión de la seguridad informática conlleva a una mala reputación empresarial. Por ello, la valoración que la gente tenga de una organización dependerá de una buena o mala experiencia que los usuarios o clientes tengan de los productos y servicios. Esto le da un nivel estratégico al tema de la reputación empresarial desde la perspectiva de las acciones tecnológicas. Para Jesús Navarro, CEO de Data Warden, firma mexicana especializada en temas de ciberseguridad, "la reputación de una marca puede tardar años en desarrollarse, pero en la actualidad puede ser destruida en un solo día por un ciberataque".

La valoración que la gente tiene de una organización dependerá de una buena o mala experiencia que los usuarios o clientes tengan de los productos o servicios

Entre los principales encargados de colocar el escudo para inhibir cualquier de ataque de denegación de servicios, robo de datos, hurto de identidad digital o ataques de ransomware, destacan la dirección general o el comité ejecutivo, con apoyo de los CISO (Chief Information Security Officer) o el área de TI. NotiPress recopiló testimonios de empresas del sector financiero, educación y retail sobre sus principales preocupaciones y el enfoque adoptado para preservar la reputación empresarial.

Ariel Radilla López, gerente de control interno de Financiera Independiente compartió que entre sus prioridades están la suplantación de identidad y los sitios falsos. La detección temprana de perfiles falsos en redes sociales y también sitios falsos son un factor determinante para el negocio. Ante ello, el ciberpatrullaje juega un rol crucial en la la mitigación a la pérdida económica y de clientes, lo que podría llevar a una mala reputación empresarial en caso de no darle un adecuado tratamiento.

En el sector educación, Donoban Meza Madrigal, CISO de Laureate México, compartió la visión del grupo Universidad del Valle (UVM). Para el especialista, la creación de estrategias para reducir los riesgos cibernéticos es lo más esencial. Asimismo, el profesional destacó que debe buscarse un equilibrio en el presupuesto destinado a tales acciones alineados con la proyección del riesgo o exposición de las compañías.

Rubén Rojas, TISO (Technical Information Security Officer) de Mercado Libre y egresado de la Universidad Autónoma de México (UNAM), priorizó los aspectos de la identidad digital. La tecnología estaba ejerciendo presión en el crecimiento de la identidad digital, pero la pandemia aceleró al doble las cosas, comentó. El especialista dijo, previo a la pandemia, las empresas cuidaban la seguridad perimetral en una suerte de cajita, pero la crisis global de salud obligó a los trabajares a ir a sus casas y esto supuso un reto organizacional. Con el fin de mantener la identidad digital segura, las compañías debieron evolucionar la visión, ahora, "necesitas tener acceso a los activos de tu empresa para seguir operando", puntualizó.

Con el propósito de que empresas puedan evitar la posible enfermedad silenciosa y ver afectada la reputación empresarial, el rol de la ciberseguridad se convierte en una acción de inteligencia. Navarro señaló para esta agencia de noticias, la información conformada por las empresas todos los días se convierte en el activo más importante, por tanto, una estrategia de seguridad debe ser parte del presupuesto organizacional y estar entre las prioridades de las compañías. En el mundo, hay cerca de 22 mil millones de dispositivos y en cada uno de ellos podría haber una opinión sobre qué tan buena es la organización, sentenció.

Para minimizar los problemas de reputación empresarial, los expertos coincidieron en cuatro acciones concretas. Estas son: priorizar los principales activos, identificar aquellos activos que estén directamente relacionados con una potencial vulnerabilidad, generar y fomentar una cultura de ciberseguridad y contar con un proceso de recuperación de incidentes para volver a la operación en caso de un ataque cibernético. Estas acciones serían una forma de fortalecer el sistema inmune de las organizaciones para evitar el contagio de una enfermedad mediante ataques en el ciberespacio. En este caso, podría emularse una vacuna mediante acciones específicas de ciberseguridad organizacional.




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