Industrialización es asociada con tasas elevadas de genes microbioma humano

 01-04-2021
Andrés Zimbrón
   
Foto: Freepik

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Miles de especies bacterianas diferentes viven dentro del intestino humano y la mayoría son beneficiosos, mientras otros pueden ser dañinos. Un nuevo estudio dirigido por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) reveló, estas poblaciones bacterianas pueden rehacerse a lo largo de la vida de su huésped, pasando genes de un lado a otro. Asimismo, los investigadores demostraron que este tipo de transferencia de genes ocurre con más frecuencia en los microbiomas de las personas que viven en sociedades más industrializadas. Según el estudio publicado esta reacción se debe posiblemente en respuesta a sus dietas y estilos de vida específicos.

"Una consecuencia inesperada de los seres humanos quienes viven en ciudades puede ser que se creen condiciones muy propicias para las bacterias las cuales habitan en nuestro cuerpo". Así lo explica Eric Alm, director del Centro de Informática y Terapéutica del Microbioma del MIT y profesor de ingeniería biológica e ingeniería civil y ambiental en el MIT y Harvard.

El estudio es el primer gran trabajo del Global Microbiome Conservancy (GMbC), un consorcio que está recolectando muestras de microbioma de poblaciones humanas subrepresentadas en todo el mundo. Ello en función de preservar especies bacterianas que están en riesgo de perderse mientras la humanidad se expone más a las dietas industrializadas y estilos de vida a nivel mundial.

"Gran parte de las especies encontradas en poblaciones rurales y aisladas son especies no visibles en el mundo industrializado", señaló Mathieu Groussin, asociado de la investigación del MIT. Si bien la composición microbiana cambia por completo, los expertos afirman que el número de diferentes especies está disminuyendo. "La composición microbiana cambia por completo, además, el número de diferentes especies está disminuyendo, ello puede ser un reflejo de una mala salud intestinal", agregó Groussin.

Trabajos anteriores han demostrado que la composición del microbioma en las personas quienes viven en sociedades industrializadas es muy diferente de los pueblos rurales donde viven en relativo aislamiento. Las poblaciones no industrializadas generalmente tienen una mayor biodiversidad bacteriana, gracias a la diferencia en su dieta, el uso de antibióticos y la exposición a las bacterias del suelo.

En el nuevo estudio, los investigadores el MIT pudieron estimar con más precisión cuándo se produjeron estas transferencias. Para ello, compararon las diferencias genéticas entre diferentes especies de bacterias intestinales. Cuando compararon pares de especies bacterianas provenientes de la misma persona, encontraron una tasa de similitud genética mucho mayor. Con esos resultados confirmaron la transferencia de genes horizontales donde puede ocurrir dentro de la vida de una persona.

Hoy en día, su trabajo está más enfocado en la investigación de cómo esos genes pueden influir en enfermedades inflamatorias, entre ellas, el síndrome del intestino irritable. Una patología que se observa con mucha más frecuencia en sociedades industrializadas en comparación a las sociedades aisladas o rurales.




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