
Foto: Sergio F Cara (NotiPress/Composición)
Una muestra de sangre podría facilitar el desarrollo de inmunoterapias personalizadas contra el cáncer al permitir identificar neoantígenos y células T específicas sin depender exclusivamente de una biopsia tumoral. Un estudio publicado en Cancer Discovery encontró una amplia coincidencia entre los blancos detectados mediante sangre y aquellos identificados mediante el análisis convencional de tejido.
Los neoantígenos son proteínas producidas por células cancerosas que no están presentes en las células normales y pueden hacer que los tumores sean reconocibles para el sistema inmunitario. Identificarlos, junto con las células T capaces de reconocerlos, es un paso relevante para desarrollar tratamientos personalizados como vacunas contra el cáncer y terapias celulares.
Actualmente, esta búsqueda suele realizarse mediante tejido obtenido por biopsia u otros procedimientos quirúrgicos. Sin embargo, algunos pacientes tienen tumores difíciles de alcanzar o condiciones de salud que dificultan someterse a procedimientos invasivos.
Para explorar una alternativa, investigadores encabezados por Alena Gros, jefa del Grupo de Inmunología Tumoral e Inmunoterapia del Instituto Oncológico Vall d'Hebron (VHIO), analizaron el ADN tumoral circulante (ADNtc) liberado por células cancerosas al torrente sanguíneo. También estudiaron células inmunitarias presentes en las muestras.
El equipo aisló y secuenció ADNtc de seis pacientes con melanoma metastásico, cáncer de mama, cáncer de cabeza y cuello o cáncer colorrectal. En otros dos pacientes no consiguió aislarlo, una limitación relacionada con que algunos tumores liberan muy poco ADN al torrente sanguíneo.
Entre los seis pacientes analizados, el método basado en sangre identificó entre 63.25% y 97.4% de los neoantígenos encontrados mediante el análisis estándar del tejido tumoral. También detectó neoantígenos que no habían aparecido mediante el procedimiento convencional.
Esta diferencia podría resultar especialmente relevante en la enfermedad metastásica. Una biopsia obtenida de un solo tumor puede no representar los neoantígenos presentes en lesiones localizadas en otros órganos. Según Gros, analizar la sangre podría ofrecer una visión más amplia de diferentes lesiones y contribuir al desarrollo de terapias con células T dirigidas contra múltiples tumores.
Los investigadores encontraron además que las células T aisladas de la sangre de seis de los ocho pacientes reconocieron y reaccionaron frente a neoantígenos identificados mediante ADNtc, tejido tumoral o ambos procedimientos.
Para examinar el alcance del método en una población mayor, el equipo analizó posteriormente una cohorte independiente de 69 pacientes con diferentes tumores sólidos metastásicos. El ADNtc pudo detectarse en 32 personas, equivalentes al 46.4% de la muestra. Entre 17 pacientes con cáncer colorrectal, fue detectable en 14, es decir, 82.4%.
"Nuestro estudio sugiere que la identificación de neoantígenos en sangre tiene el potencial de reemplazar o complementar el enfoque tradicional basado en tejido en muchos pacientes y tipos de cáncer", afirmó Gros. La investigadora señaló que obtener sangre puede ser más fácil y rápido que conseguir tejido tumoral y podría beneficiar a pacientes con tumores inaccesibles o que no pueden someterse a una biopsia.
El enfoque también podría utilizarse para observar cómo cambian los neoantígenos y las respuestas inmunitarias durante el tratamiento. Esto ofrecería información sobre la respuesta terapéutica, la evolución del tumor y la aparición de resistencia.
Los resultados todavía requieren validación en cohortes más amplias. Entre las limitaciones señaladas por los investigadores se encuentran el reducido número de pacientes del análisis inicial y la baja representación de determinados tipos de cáncer. Por ello, el método necesita estudios adicionales antes de poder utilizarse ampliamente en la práctica clínica.
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