Ciudad de México,
Patricia Manero
Crédito foto: Gobierno de México
Claudia Sheinbaum rechazó que los grupos criminales sean clasificados como terroristas y vinculó esa postura con la defensa de la soberanía de México en la cooperación de seguridad con Estados Unidos. La presidenta sostuvo que esas organizaciones cometen delitos, pero afirmó que no tienen el mismo objetivo político atribuido al terrorismo.
Desde la conferencia matutina del 3 de junio de 2026, la mandataria argumentó que los grupos terroristas buscan dañar a población civil con fines dirigidos contra gobiernos. En ese contexto, afirmó: "No podemos aceptar que a grupos criminales se les clasifique como terroristas". También señaló: "nosotros no podemos aceptar que se les llame terroristas a estos grupos porque su objetivo es otro; eso no quiere decir que no sean grupos delictivos".
La postura se da después de que Estados Unidos designó en febrero de 2025 a ocho organizaciones como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) y Terroristas Globales Especialmente Designados (SDGT). Entre ellas incluyó al Cártel de Sinaloa, Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Cártel del Noreste, Cártel del Golfo, Cárteles Unidos y La Nueva Familia Michoacana, además de Tren de Aragua y MS-13.
El Departamento de Estado de Estados Unidos sostuvo que esas organizaciones representan una amenaza para la seguridad nacional, la política exterior, la seguridad de sus ciudadanos y la economía estadounidense. La publicación correspondiente en el Registro Federal se realizó el 20 de febrero de 2025.
Sheinbaum también retomó el argumento de que el narcotráfico ha sido utilizado históricamente por Estados Unidos como justificación para intervenir en otros países. En una declaración, señaló: "Estados Unidos siempre usó el tema del narcotráfico como pretexto para intervenir. Entonces, eso hay que tenerlo claro".
La presidenta citó antecedentes de administraciones anteriores y mencionó al expresidente Miguel de la Madrid para sostener que el combate al crimen organizado ha sido una presión constante en la relación bilateral México-Estados Unidos. De acuerdo con su posicionamiento, México mantiene la cooperación en seguridad, pero sin aceptar operaciones extranjeras en territorio nacional.
El contexto bilateral se tensó tras reportes sobre la presencia de agentes de la CIA en Chihuahua y acusaciones estadounidenses contra funcionarios de Sinaloa por presuntos vínculos con el crimen organizado. En este sentido, el Gobierno de México envió una nota diplomática a Estados Unidos por la participación de personal de agencias de seguridad e inteligencia en México.
La mandataria subrayó que su gobierno buscará mantener una relación positiva con Estados Unidos. En declaraciones publicadas el 22 de mayo, afirmó: "Es tener una buena relación y siempre la vamos a buscar. Pero no se nos puede olvidar que hay otra intención también en lo que hacen. Es histórico".
En materia de seguridad pública, Presidencia informó la semana previa una disminución preliminar de 49% en homicidios dolosos, al pasar de un promedio diario de 86.9 en septiembre de 2024 a 44.3 en mayo de 2026. El gobierno atribuyó ese dato a la Estrategia Nacional de Seguridad.
El debate sobre injerencia extranjera también se relaciona con las reformas electorales aprobadas en México para anular elecciones cuando se acredite intervención externa en los resultados. Con ello, la discusión sobre narcotráfico, cooperación bilateral, seguridad nacional y soberanía mexicana quedó vinculada a los nuevos límites legales del país frente a acciones extranjeras.