Sector empresarial reacciona al nuevo etiquetado frontal de advertencia

 03-10-2019
Marisa Silva

 

   

 

Con 458 votos a favor, cero en contra y dos abstenciones, la cámara de diputados aprobó el martes 1 de octubre la reforma a la ley General de Salud que establece el Etiquetado Frontal de Alimentos y Bebidas Industrializados (EFABI); sin embargo, el sector empresarial considera que la medida podría afectar de diversas formas a la industria.

El nuevo etiquetado constará de octágonos color negro con leyendas que indicarán si los productos son altos en azúcares, grasas saturadas, sodio o altos en calorías, sustituyendo la etiqueta de Guía Diaria de Alimentación (GDA) que actualmente aparece en las envolturas.

La aprobación de la reforma, de acuerdo con la discusión del tema en la Cámara de Diputados, responde a la necesidad de combatir la obesidad, ya que a la fecha 3 de cada 10 niños de entre 5 y 11 años; 35 % de adolescentes entre 12 y 19 años y 71.2 por ciento de adultos, padecen sobrepeso y obesidad en México.

Altos índices de personas diagnosticadas con enfermedades crónicas como la diabetes fueron otro factor considerado por los legisladores para votar a favor del EFABI, bajo el argumento de que son aproximadamente siete millones de personas las que padecen hoy esta enfermedad en el país, haciendo necesario ofrecer al consumidor una forma fácil y entendible de elegir productos más sanos.

Lorena Cerdán, directora del Consejo Mexicano de la Industria de Productos de Consumo (CONMEXICO), aseguró en conferencia que esta medida podría costar a la industria hasta 5 mil millones de pesos; además, afectará el derecho de los compradores de conocer las características reales de los productos al desaparecer la etiqueta GDA, no permitiendo una correcta comparación entre sus opciones de compra.

Respecto a esa declaración, Paulina Magaña, investigadora de la organización Alianza por la Salud Alimentaria, expresó que el etiquetado actual no presenta información clara y resulta difícil de interpretar para la mayoría de las personas, razón por la cual, urge ofrecer uno de fácil comprensión; además, el consumidor seguirá teniendo a mano la tabla nutrimental y la lista de ingredientes para complementar la elección de los productos.

Por su parte, Carlos Salazar Lomelín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) expresó que el nuevo etiquetado por si solo es insuficiente para enfrentar los índices de obesidad en el país; en contraste, expuso la necesidad de trabajar, en colaboración conjunta con gobierno y sociedad, en tres grandes temas: proveer educación al consumidor sobre sus hábitos de alimentación, reformular los productos ofreciendo opciones más sanas y movilizar a la población para realizar actividad física.

Además, Salazar Lomelín especificó no contar con cifras concretas sobre las afectaciones que el nuevo etiquetado frontal de advertencia pudiera causar al sector alimentario, pues existe una enorme cantidad de productos y no se conoce aún la reacción del consumidor; no obstante, detalló que el sector empresarial está muy interesado en trabajar en equipo para resolver los retos que se tienen sobre ese tema.