Ciudad de México,
Patricia Manero
Crédito foto: Sergio F Cara (NotiPress)
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que refuerza la supervisión de operaciones financieras y podría complicar el envío de remesas a México. Esto al facultar a los bancos para solicitar información adicional a clientes cuando detecten señales de riesgo en transferencias internacionales.
La medida, titulada "Restoring Integrity to America’s Financial System", instruye al Departamento del Tesoro a emitir en un plazo de 60 días una guía para que las instituciones financieras identifiquen patrones asociados con posibles actividades ilícita. Por ejemplo, transferencias transfronterizas de bajo monto, uso de plataformas de pago entre particulares y depósitos repetitivos en pequeñas cantidades.
Así, la orden no prohíbe las remesas ni establece de forma automática restricciones para los migrantes. Sin embargo, sí abre la puerta a que los bancos soliciten documentación adicional, incluyendo información sobre estatus migratorio y autorización de empleo, cuando consideren que existen indicadores de riesgo.
Uno de los puntos que ha generado mayor atención es la referencia al Individual Taxpayer Identification Number, documento utilizado por miles de migrantes sin número de Seguro Social para abrir cuentas bancarias y cumplir con obligaciones fiscales en Estados Unidos. La orden señala que su uso puede ser considerado un factor que requiera "diligencia debida reforzada".
México es uno de los principales receptores de remesas del mundo. De acuerdo con el Banco de México, en 2025 ingresaron más de 64 mil millones de dólares por este concepto, en su mayoría provenientes de Estados Unidos.
Además de las transferencias, la orden también instruye a reguladores financieros a evaluar los riesgos crediticios de otorgar préstamos a personas sin autorización laboral, lo que podría impactar el acceso a hipotecas, créditos automotrices y tarjetas bancarias.
La orden ejecutiva firmada por Donald Trump no bloquea las remesas, pero sí fortalece la supervisión bancaria y podría derivar en mayores requisitos para migrantes que envían dinero a sus familias en México.