
Foto: Sergio F Cara (NotiPress)
Durante noviembre de 2025, los ingresos por remesas hacia México alcanzaron cinco mil 124 millones de dólares, una baja anual de 5.7%, según cifras del Banco de México. Esta reducción marcó un cambio relevante en la dinámica de transferencias, impulsado en parte por las nuevas condiciones migratorias impuestas en Estados Unidos.
Entre enero y noviembre de 2025 se registraron 143.7 millones de operaciones (ingresos), lo que representa una caída del 5.4% frente al mismo periodo de 2024 (151.9 millones de operaciones). Esta cifra quedó incluso por debajo de los niveles de 2023 (148.1 millones de operaciones), lo cual implicó un retroceso de al menos dos años en cuanto a volumen de envíos.
Así, el endurecimiento en materia migratoria en Estados Unidos ha sido identificado como uno de los factores los cuales propiciaron esta tendencia. Janneth Quiroz Zamora, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil en Grupo Financiero Monex, señaló cómo la combinación de una menor actividad laboral y la moderación del salario real entre la población migrante contribuyó a limitar la capacidad de envío. Además, explicó que "el endurecimiento del entorno migratorio elevó los costos y riesgos asociados a las transferencias, lo que llevó a espaciar envíos o reducir montos", en entrevista para El Sol de México.
Otro elemento que influyó en el comportamiento de las remesas fue el anuncio del nuevo gravamen a las transferencias de dinero en Estados Unidos. La medida, que entró en vigor el 1 de enero de 2026, impone un impuesto de 1% a envíos realizados en efectivo, giros postales o cheques de caja. Aunque el impuesto no se aplicaba aún en noviembre de 2025, su anticipación provocó una reacción inmediata en los hábitos de envío, de acuerdo con la especialista de Monex.
El fenómeno ocurrió en un contexto en el cual el peso mexicano mostraba fortaleza frente al dólar, condición que también pudo desincentivar el envío de recursos al país. Durante el primer año de la administración de Donald Trump, esta apreciación de la moneda nacional coincidió con un descenso en el volumen de remesas y el número de operaciones registradas.
Si bien la caída registrada en noviembre no representa una tendencia definitiva, expone los efectos de decisiones externas sobre los flujos económicos entre México y Estados Unidos. Las modificaciones en política fiscal y migratoria afectan directamente la frecuencia, monto y modalidad de envío, especialmente entre comunidades migrantes con limitaciones documentales o laborales.
Este ajuste en las transferencias podría tener implicaciones en el ingreso de miles de hogares mexicanos que dependen de este tipo de apoyo. El impacto sería más evidente en estados con alta recepción de remesas como Michoacán, Jalisco y Guanajuato.
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