Ciudad de Buenos Aires,
Judith Moreno
Crédito foto: Gobierno de Argentina
Durante la primera etapa de la Campaña Antártica de Verano (CAV) 2025/26, el rompehielos ARA "Almirante Irízar" concretó operaciones de reabastecimiento en las bases antárticas conjuntas Petrel y Esperanza. Las tareas incluyeron vuelos con helicópteros Sea King y el uso de Embarcaciones de Desembarco de Personal y Vehículos (EDPV).
Tras finalizar actividades en la base Marambio, el buque bajo el mando del Capitán de Navío Sebastián Musa navegó rumbo a la base Petrel. En el trayecto, enfrentó una zona con alta presencia de hielo, desafío mitigado gracias al canal abierto por el crucero polar francés "Le Commandant Charcot", que facilitó el avance y redujo el tiempo de navegación a dos días.
La llegada a las cercanías de Isla Dundee ocurrió la noche del 1° de enero de 2026. A una temperatura de -2 ºC y en medio de celebraciones a bordo por el Año Nuevo, el rompehielos se posicionó frente a la base Petrel. Dicha base se encuentra ubicada a 18 metros sobre el nivel del mar y al pie del glaciar Rosamaría. Esta base, reestablecida como permanente en la campaña 2021/22, recibió la carga mediante 15 vuelos de helicóptero que transportaron víveres, tubos de gas y suministros para un año.
En la estancia en Petrel, se realizó una ceremonia militar en la Plaza de Armas. Suboficiales de las tres Fuerzas Armadas recibieron sus distintivos de grado ante la dotación, el grupo de trabajo y el Centro Coordinador de Búsqueda y Rescate Marítimo "Petrel". El acto fue presidido por el Jefe de base, Teniente Coronel Eric Josué Dorado.
Capitanes representantes de las tres fuerzas otorgaron los distintivos: el Capitán Mario Felipe Leiva por el Ejército Argentino, el Capitán de Corbeta Gonzalo Daniel Ramos Arias por la Armada, y el Primer Teniente Alejandro Daniel Paz por la Fuerza Aérea. Ariel Marino Cayo, Suboficial Principal Maquinista, expresó: "El ascenso para cualquier militar representaba no solo un reconocimiento a la trayectoria, sino también a la entrega, la disciplina y la vocación de servicio".
Finalizadas las tareas en Petrel, el rompehielos retomó rumbo hacia la base Esperanza. Durante la noche, fuertes vientos superiores a 35 nudos impidieron maniobras, por lo cual el buque permaneció en espera. Al mejorar las condiciones climáticas, se concretaron las operaciones.
El equipo logístico y la dotación entrante completaron el desembarco de combustibles, gas, víveres, electrodomésticos y pertenencias personales para las familias residentes. Además, un grupo científico de la Dirección Nacional del Antártico (DNA) fue trasladado en EDPV hasta la base. Esta es la única en el continente donde conviven militares y civiles con sus familias durante el invierno, incluyendo menores que asisten a la Escuela Provincial N° 38.
Según el Capitán de Fragata José Luis Cides, segundo comandante del buque, las acciones fueron realizadas de manera eficiente. "El personal tiene una labor importantísima, pero desgastante. El trabajo de todos está siendo excelente", afirmó.