Ciudad de Buenos Aires,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
El volumen de dólares que permanece fuera del sistema financiero en Argentina alcanza niveles inéditos a escala global. Según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), basados en estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), los residentes del país mantienen alrededor de USD 250.000 millones entre efectivo y depósitos en el exterior no declarados en el circuito bancario local.
La cifra equivale aproximadamente al 40% del Producto Bruto Interno (PBI) nacional. En valores absolutos, Argentina ocupa el segundo lugar mundial, solo por detrás de Rusia. Sin embargo, al considerar la población total, se ubica en el primer puesto del ranking global con un promedio estimado de USD 5.400 por persona fuera del sistema financiero formal.
Este patrón de comportamiento responde a una larga historia de inestabilidad macroeconómica, marcada por hiperinflaciones, devaluaciones, defaults y cambios frecuentes en las reglas fiscales y cambiarias. En ese contexto, el ahorro informal en divisa extranjera se convirtió en una práctica extendida y aceptada socialmente. Según documentación oficial del BCRA y la Unidad de Información Financiera (UIF), en entornos así, "tener dólares en efectivo puede ser una conducta económicamente racional".
Para facilitar el regreso de esos capitales al circuito formal, el Gobierno implementó la Ley de Inocencia Fiscal. Esta legislación busca facilitar la regularización voluntaria de capitales, eliminando sanciones retroactivas y presumiendo la buena fe del contribuyente, salvo prueba en contrario. El enfoque apunta a incentivar el ahorro formal sin generar temor a represalias fiscales.
En paralelo, bancos y sociedades de bolsa comenzaron a operar canales específicos para canalizar depósitos en efectivo o transferencias desde cuentas del exterior. El Grupo Supervielle fue una de las primeras entidades privadas en habilitar este tipo de operatoria. En tanto, el Banco Nación lanzó campañas activas para captar dólares bajo condiciones atractivas frente al resto del sistema financiero.
La normativa actual no establece un límite de monto para depósitos en billetes. Solamente exige identificar al titular y al depositante cuando las operaciones superan los 40 Salarios Mínimos, Vitales y Móviles (SMVM), facilitando así el ingreso de capitales sin trabas administrativas. También se habilitó el uso de cuentas asociadas a sociedades de bolsa (ALyCs), fondos comunes de inversión y plataformas digitales autorizadas.
Durante el evento Argentina Week, el presidente Javier Milei destacó la expectativa del Ejecutivo con una frase dirigida al titular del Banco Central: "Preparate porque te van a salir dólares de las orejas". La declaración aludió a la posibilidad de que ingresen grandes volúmenes de divisas por repatriación de ahorros e inversión extranjera.
Además de esta normativa, el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) complementa la estrategia oficial. Según informó el BCRA, los proyectos aprobados bajo este esquema superan los USD 25.000 millones, mientras que los anunciados rondan los USD 60.000 millones, con foco en sectores clave como energía y minería.
El Gobierno apuesta a que la combinación de estabilidad macroeconómica, incentivos fiscales y canales financieros accesibles logre atraer una porción sustancial del ahorro informal. La incorporación de esos recursos al sistema permitiría fortalecer el crédito local y reducir la dependencia del financiamiento externo.