Por qué miles de argentinos toman caña con ruda en ayunas cada 1 de agosto

 01-08-2026
Martín Olivera
   
Portada | Argentina
Foto: Gobierno de Argentina

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Antes del desayuno, miles de personas beberán una preparación amarga y aromática para cumplir una costumbre transmitida durante generaciones. El gesto consiste en tomar caña con ruda en ayunas, mediante tres sorbos, siete tragos, uno prolongado o un vaso completo.

Este sábado 1 de agosto, el ritual volverá a repetirse en hogares de distintas regiones de Argentina, especialmente donde conserva mayor arraigo familiar. La práctica comenzó en el noreste del país, principalmente en las actuales provincias de Misiones y Corrientes, vinculada con conocimientos medicinales guaraníes.

Quienes participan atribuyen a la bebida la capacidad simbólica de atraer salud, buena fortuna y protección contra la envidia o los malos augurios. Estas creencias pertenecen a la tradición popular y acompañan un consumo asociado históricamente con los meses más duros del invierno austral.

Una bebida nacida de conocimientos medicinales y cambios históricos

La caña con ruda combina aguardiente de caña, también llamado caña blanca, con hojas o ramas de ruda dejadas en maceración. Algunas familias utilizan ginebra, mientras otras conservan preparaciones elaboradas durante semanas, meses o incluso de un año para otro.

En los pueblos originarios empleaban plantas medicinales para atender parásitos, molestias gastrointestinales, picaduras de insectos y otros problemas cotidianos. Antes de la combinación actual, también preparaban bebidas con chañar, patay, tunas o algarroba, acompañadas por diferentes hierbas locales.

Durante la colonización española, el cultivo de caña de azúcar favoreció la producción regional de aguardiente y modificó aquellas recetas anteriores. La ruda también llegó desde Europa y terminó incorporada a las prácticas locales por sus usos medicinales conocidos en aquella época.

El pueblo guaraní relacionó posteriormente esa mezcla con propiedades protectoras frente a enfermedades, condiciones climáticas adversas y pérdidas de ganado. Agosto concentraba lluvias intensas y bajas temperaturas, factores asociados entonces con una mayor mortalidad entre habitantes y animales domésticos.

Gobierno de Argentina

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A raíz de esta razón, el primer día del mes quedó ligado al consumo preventivo del brebaje antes de comenzar las actividades habituales. Con el paso del tiempo, aquella práctica medicinal incorporó significados espirituales y familiares, hasta convertirse en una tradición extendida por Argentina.

Cómo se realiza el ritual cada comienzo de agosto

Su preparación habitual requiere colocar ruda en una botella con caña blanca y dejarla reposar antes de su consumo. El tiempo de maceración cambia según cada receta familiar, aunque muchas personas comienzan el proceso durante las últimas semanas de julio.

La costumbre indica beberla al levantarse y antes de ingerir alimentos, sin establecer una cantidad única para todos los participantes. Algunas versiones recomiendan tres tragos, otras siete, mientras ciertas familias prefieren un sorbo largo o una porción más abundante.

Quienes olvidan tomarla durante la fecha principal pueden cumplir el ritual hasta el 15 de agosto, según una tradición difundida. En ese caso, la bebida debe ser ofrecida por una persona que ya hubiera preparado y compartido previamente la mezcla.

El consumo coincide con el Día de la Pachamama, celebración andina dedicada a agradecer los frutos y reconocer a la Madre Tierra. Aunque la caña con ruda posee raíces guaraníes, ambas costumbres confluyeron con el tiempo dentro de las celebraciones del 1 de agosto.

Algunas personas también derraman una pequeña cantidad sobre la tierra como ofrenda y pronuncian "kusiya, kusiya", expresión traducida como "ayúdame, ayúdame". Así, la jornada reúne una bebida de origen medicinal, una práctica familiar y ceremonias vinculadas con comunidades originarias de América del Sur.




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