Ciudad de Buenos Aires,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
El mate sumó interés científico por una posible relación entre sus compuestos naturales y la protección de neuronas afectadas por el Parkinson. Investigadores de la Universidad de Buenos Aires estudian desde hace una década cómo la yerba mate podría influir en procesos celulares vinculados con la supervivencia neuronal.
La investigación es desarrollada por un equipo de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires. El trabajo se centra en las neuronas dopaminérgicas, células encargadas de producir dopamina y especialmente afectadas por esta enfermedad neurodegenerativa.
El Parkinson suele manifestarse cuando la pérdida de esas neuronas supera entre 60% y 80%, de acuerdo con los datos reportados por los investigadores. Por esa razón, una parte del trabajo busca identificar mecanismos capaces de ralentizar el deterioro celular antes de etapas avanzadas.
"Vimos que los extractos de yerba mate reducían la muerte de estas neuronas, favorecían la supervivencia o la sobrevida", explicó Juan Ferrario, biólogo y referente del grupo. El hallazgo inicial orientó nuevas pruebas en modelos celulares y animales.La yerba mate contiene cafeína, teobromina, teofilina y polifenoles antioxidantes con posibles efectos sobre el sistema nervioso. Entre esos compuestos, el ácido clorogénico concentra especial atención porque representa cerca del 40% de los componentes químicos de la planta.
Este polifenol también está presente en el café, una bebida estudiada durante años por su relación con mecanismos neuroprotectores. En el caso del mate, los investigadores observaron una concentración relevante del compuesto dentro de la infusión preparada con yerba mate.
"Básicamente el mate es una usina de ácido clorogénico", describió Ferrario al explicar la presencia del compuesto en la bebida. Los ensayos también indicaron efectos asociados a la activación de AMPK, una enzima vinculada con el equilibrio energético celular.
Este mecanismo se asocia con la autofagia, encargada de eliminar residuos internos y reciclar componentes dañados dentro de las células. En enfermedades neurodegenerativas, esa limpieza celular adquiere relevancia porque las neuronas pueden acumular desechos que afectan su funcionamiento.
Los estudios en laboratorio mostraron que extractos de yerba mate retrasaron la muerte de neuronas dopaminérgicas en cultivos celulares. Ensayos realizados con colaboración de la Universidad Nacional de Entre Ríos registraron una protección neuronal cercana al 12% en ratones con Parkinson inducido.
"Si bien por ahora es difícil de extrapolar a humanos, podría representar un paralelismo con el retraso de la enfermedad", señaló Ferrario. El investigador también indicó que los resultados preclínicos todavía requieren controles adicionales y nuevas etapas de investigación.La evidencia disponible no permite afirmar que el mate prevenga o trate el Parkinson en personas. Los resultados corresponden a estudios en cultivos celulares, modelos animales y análisis epidemiológicos, por lo cual aún faltan ensayos clínicos concluyentes en humanos.
El interés científico se mantiene porque el mate combina varios compuestos estudiados por su acción antioxidante y su posible impacto celular. Hasta ahora, la investigación ubica a la yerba mate como una infusión relevante para explorar mecanismos asociados con energía celular, autofagia y supervivencia neuronal.