Retiran 700 agentes migratorios de Minneapolis tras cooperación con autoridades locales

La reducción representa cerca del 20% del despliegue ordenado por la Administración Trump

Unos 700 agentes migratorios serán retirados de Minneapolis por mayor cooperación local, informó Tom Homan en conferencia el 4 de febrero

Unos 700 agentes federales desplegados en Minneapolis como parte de la ofensiva migratoria del Gobierno de Donald Trump serán retirados, según informó Tom Homan, funcionario designado para liderar las operaciones migratorias en la zona luego de que el descontento social rebazara el control de las autoridades migratorias. El anuncio fue realizado el miércoles 4 de febrero durante una rueda de prensa en la que el llamado ‘zar de la frontera’ señaló que la retirada responde a una mejora en la cooperación de las autoridades locales con los cuerpos migratorios federales.

El retiro representa casi el 20% del contingente de aproximadamente tres mil agentes de inmigración enviados al estado de Minnesota, de acuerdo con cifras oficiales. Homan explicó que tanto el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) como la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) cuentan con mayor respaldo local, lo que permitió reducir el número de efectivos necesarios para llevar a cabo detenciones de inmigrantes en situación irregular.

"Mi objetivo es, con el apoyo del presidente Trump, lograr una reducción completa. Y poner fin al aumento de personal lo antes posible", declaró Homan. Asimismo, subrayó que esta reducción depende de la cooperación continua de las fuerzas del orden locales y de la disminución de actos violentos y ataques contra los agentes federales.

Durante los operativos realizados por ICE y la Patrulla Fronteriza, se reportaron detenciones de personas con estatus migratorio legal y ciudadanos estadounidenses, lo que ha generado una ola de protestas en todo el país. En Minneapolis, la muerte del enfermero Alex Pretti y de Reneé Goodman, madre de tres hijos, quienes fueron asesinados a manos de las autoridades migratorias, destaron la ira de los ciudadanos locales, lo que los llevó a presionar a los agentes federales a que se retiraran.

La presencia de los agentes armados en Minneapolis provocó el rechazo del gobernador demócrata de Minnesota, Tim Walz, y del alcalde de la ciudad, Jacob Frey. Luego de las dos muertes, sumadas a la tensión social que se vivió a lo largo de todo enero, la Casa Blanca optó por retirar al entonces encargado del despliegue del ICE, Gregory Bovino, comandante general de la Patrulla Fronteriza, y traer en su lugar a Tom Homan, exdirector interino del ICE, para liderar la operación en la región.

A pesar del retiro parcial de personal, Homan indicó que las acciones migratorias continuarán: "Para ser claros, el presidente Trump tiene la firme intención de lograr deportaciones masivas durante su Administración y las medidas de control migratorio continuarán a diario en todo el país".

El martes 3 de febrero, un día antes del anuncio de Homan, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, informó que los agentes migratorios comenzarán a utilizar cámaras corporales en sus intervenciones. Esta medida forma parte de las exigencias del Partido Demócrata, que condicionó la reapertura del Gobierno federal a ciertos cambios en la actuación de ICE y la Patrulla Fronteriza.

Entre las demandas demócratas aún no atendidas destacan la prohibición de registros sin orden judicial y el fin del uso de máscaras por parte de los agentes migratorios en espacios públicos, medidas impulsadas tras los decesos registrados en Minneapolis.