
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
Un sistema eléctrico dependiente de lluvias enfrenta una prueba crítica cuando los embalses caen, la demanda crece y nuevos proyectos avanzan con retrasos. Ese escenario concentra el riesgo de apagones programados, racionamiento y mayor presión sobre redes de transmisión ya exigidas.
En Colombia, el operador XM reportó riesgos para la confiabilidad del Sistema Interconectado Nacional. El reporte vincula la alerta con menores lluvias asociadas a El Niño, mantenimientos, alta demanda y bajos aportes hídricos. XM señaló que los "principales embalses (están) operando en valores inferiores a sus mínimos históricos".
Escenarios que presionan el suministro
La generación hidroeléctrica sigue siendo mayoritaria y vuelve más sensible al sistema frente a sequías prolongadas. Sin nuevas lluvias, la autonomía de los embalses sería cercana a 66 días, de acuerdo con XM. Bogotá, Meta y Guaviare aparecen como zonas con riesgo de desabastecimiento eléctrico a partir de diciembre.
Otro escenario surge por la diferencia entre demanda proyectada y Energía Firme para el Cargo por Confiabilidad disponible. XM estimó una brecha anual de 3.906 gigavatios hora para la vigencia 2026-2027. También reportó que en junio de 2026 la demanda creció 5,75% frente al mismo mes de 2025.
Los retrasos de infraestructura amplían la exposición del sistema cuando coinciden con embalses bajos y consumo elevado. Para 2026 se esperaban 4.475 megavatios de nueva generación, pero solo habían ingresado 331 megavatios al 2 de julio. La transmisión también muestra presión, con 42 proyectos atrasados y restricciones operativas en emergencia o alerta.
Posibles efectos para usuarios y economía
Un escenario adverso implicaría apagones programados, medidas de racionamiento y cortes preventivos para evitar fallas mayores en la red. Esas restricciones afectarían hogares, comercios, transporte, hospitales e industrias dependientes de suministro continuo. El antecedente de 1992, causado por una sequía asociada a El Niño, dejó meses de apagones y menor crecimiento económico.
El Niño se origina por el calentamiento anómalo del Pacífico tropical y altera patrones de lluvia en varias regiones. En Colombia, las previsiones mencionadas por XM apuntan a una intensidad "muy fuerte" entre las mayores registradas desde 1950. El evento podría prolongarse hasta septiembre, con menor precipitación y mayores temperaturas durante la etapa crítica.
Frente a una caída hidroeléctrica significativa, la generación térmica tendría que cubrir una proporción mayor del suministro. Bajo un El Niño fuerte, XM calculó posibles requerimientos superiores a 90 gigavatios hora diarios durante cuatro meses. Fuentes renovables en crecimiento, incluida la solar, no compensarían por sí solas una caída marcada de la generación hídrica.
Las consecuencias dependerán de lluvias, disponibilidad térmica, mantenimientos y avance de proyectos pendientes. Con embalses bajos y demanda récord, el margen operativo seguiría estrecho hasta que aumente la oferta firme disponible. XM planteó incorporar más energía firme y ejecutar proyectos de expansión para responder al crecimiento del consumo durante el verano 2026-2027. Ese periodo concentra los principales riesgos operativos identificados por el operador eléctrico nacional.
DESCARGA LA NOTA SÍGUENOS EN GOOGLE NEWS