
Foto: Sergio F Cara (NotiPress)
Un día después de la reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU solicitada por Colombia, el organismo internacional condenó este 6 de enero la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y calificó la operación como una violación al derecho internacional. El operativo, que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro, provocó también un cruce diplomático entre el presidente colombiano Gustavo Petro y su homólogo estadounidense, Donald Trump.
"El uso de la fuerza contra otro Estado no puede justificarse bajo ningún argumento unilateral", declaró Ravina Shamdasani, portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. Afirmó además: "Ningún Estado debe amenazar ni utilizar la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de otro Estado".
La operación fue ejecutada la madrugada del sábado 3 de enero por fuerzas especiales estadounidenses en Caracas, apoyadas por bombardeos aéreos. Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados y trasladados a una base militar en Nueva York, donde enfrentan cargos por narcoterrorismo. Según el Alto Comisionado Volker Turk, esta acción "viola la prohibición del uso de la fuerza para resolver disputas políticas o territoriales".
El gobierno colombiano activó una respuesta diplomática inmediata ante la gravedad del conflicto regional. El 5 de enero, en su primer día como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, Colombia participó en la sesión convocada bajo el tema "Amenazas a la paz y a la seguridad internacionales". En ese marco, el presidente Gustavo Petro publicó en la red X: "El Gobierno de Colombia rechaza cualquier acción militar unilateral que pueda agravar la situación en Venezuela o poner en riesgo a la población civil".
Horas después, el presidente Donald Trump respondió con una advertencia directa: "Más le vale que se ponga las pilas o será el siguiente", en referencia a Petro. La respuesta del mandatario colombiano no se hizo esperar: "Trump es un hombre muy desinformado de Colombia".
La confrontación pública entre ambos jefes de Estado marcó uno de los momentos más tensos desde el inicio del conflicto, e incrementó la atención internacional sobre el impacto regional de la intervención estadounidense. En respuesta, Colombia reforzó su presencia militar en la frontera a través del Plan Frontera y activó el Puesto de Mando Unificado en Cúcuta, con el objetivo de atender posibles flujos migratorios.
Organismos de Naciones Unidas también alertaron sobre el agravamiento de la crisis humanitaria. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) indicó que aproximadamente ocho millones de personas —una cuarta parte de la población venezolana— requieren asistencia urgente. Mientras tanto, la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) informó que, aunque no se han registrado desplazamientos masivos, "seguimos de cerca la situación y los movimientos transfronterizos".
En su declaración final, Shamdasani remarcó: "la rendición de cuentas por las violaciones de derechos humanos no debe lograrse mediante una intervención militar unilateral que viola el derecho internacional". Naciones Unidas anunció que continuará monitoreando la situación y reiteró su llamado a respetar el principio de soberanía y los mecanismos multilaterales para la resolución de conflictos.
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