
Foto: Sergio F Cara (NotiPress/Composición)
La evolución de la inteligencia artificial impulsa un nuevo modelo de trabajo en organizaciones, donde sistemas de IA agentiva colaboran con profesionales humanos para mejorar la ciberseguridad, la eficiencia operativa y la resiliencia empresarial. Datos presentados por KnowBe4, consultados por NotiPress, indican que la automatización basada en IA puede reducir entre 30% y 50% el Tiempo Medio de Respuesta (MTTR) frente a incidentes de seguridad, lo cual disminuye interrupciones operativas y fortalece la confianza de los clientes.
Organizaciones de distintos sectores exploran nuevas formas de integrar inteligencia artificial con supervisión humana. KnowBe4, plataforma enfocada en gestión de riesgos humanos y sistemas de IA agentiva, señala que la combinación entre capacidades humanas y automatización avanzada permite liberar el potencial de la fuerza laboral digital. El modelo propone utilizar agentes de IA para ejecutar tareas repetitivas mientras el personal especializado concentra esfuerzos en análisis y toma de decisiones.
Dentro de este esquema, la inteligencia artificial en el trabajo ha superado la etapa de automatización básica. Los sistemas actuales pueden ejecutar tareas de forma independiente bajo reglas predefinidas. Entre las aplicaciones más comunes se encuentra la detección de actividad sospechosa en redes corporativas. Al delegar este tipo de funciones a la IA, los equipos de seguridad informática reducen trabajo manual y pueden responder con mayor rapidez a incidentes críticos.
Según datos internos citados por la compañía, la eficiencia en ciberseguridad suele medirse mediante el Tiempo Medio de Respuesta (MTTR), indicador que calcula el tiempo necesario para restaurar sistemas tras un incidente. La automatización mediante IA contribuye a disminuir este indicador entre 30% y 50%, lo cual reduce el tiempo de inactividad y limita posibles daños operativos.
Además de la eficiencia operativa, los sistemas de IA agentiva incorporan mecanismos de registro de actividad que facilitan auditorías y cumplimiento normativo. Estos sistemas documentan acciones ejecutadas durante un incidente, generando reportes que pueden revisarse posteriormente por equipos de seguridad digital o autoridades regulatorias. La disponibilidad de registros estructurados acelera las evaluaciones posteriores a incidentes y permite identificar patrones de riesgo.
El modelo de colaboración entre humanos y sistemas automatizados también amplía el alcance analítico de las organizaciones. Capacidades humanas como la creatividad, la intuición y la interpretación contextual se combinan con la velocidad de procesamiento y la escala de análisis de la inteligencia artificial. Esta sinergia se aplica en áreas como atención médica, investigación científica y servicios de atención al cliente, donde la combinación de ambos enfoques permite desarrollar soluciones más completas.
La capacitación del personal se presenta como un elemento central dentro de este modelo operativo. Rafael Peruch, Technical CISO Advisor para Latinoamérica en KnowBe4, afirmó: "La tecnología no es suficiente. Una capacitación adecuada garantiza que los empleados comprendan cómo trabajar de manera segura con los sistemas de IA. Al integrar la concienciación en seguridad dentro de los flujos de trabajo diarios, las organizaciones logran: generar confianza en los procesos impulsados por IA, reducir la principal causa de brechas de seguridad y empoderar a los empleados para que actúen como supervisores informados de los agentes de IA."
En México, la adopción de programas de Gestión del Riesgo Humano (HRM) aún presenta niveles limitados. De acuerdo con los datos presentados por KnowBe4, solo 16% de las empresas reporta contar con programas establecidos de este tipo. Pese a esta baja adopción, el país muestra prácticas disciplinarias más estrictas frente a incidentes de ciberseguridad. Un 60% de los líderes empresariales afirma que informa a empleados cuando enfrentan intentos de ciberataques, cifra superior al 44% registrado a nivel global. Además, 55% de las organizaciones señala que aplica sanciones cuando el personal comete errores accidentales relacionados con seguridad.
El avance de la inteligencia artificial también genera nuevos riesgos dentro del ecosistema digital. Mientras los equipos defensivos utilizan IA para fortalecer la detección de amenazas, actores maliciosos adoptan herramientas similares para diseñar ciberataques más complejos y realistas. Vulnerabilidades asociadas a servidores MCP, navegadores web y ataques mediante prompts continúan identificándose como desafíos emergentes en el entorno de seguridad informática.
En conjunto, la adopción de IA agentiva, ciberseguridad empresarial y programas de capacitación busca consolidar un modelo de trabajo colaborativo entre humanos y sistemas automatizados. Las organizaciones avanzan hacia estructuras donde la inteligencia artificial ejecuta tareas repetitivas, mientras profesionales humanos supervisan procesos, interpretan resultados y gestionan incidentes dentro de entornos digitales cada vez más complejos.
DESCARGA LA NOTA SÍGUENOS EN GOOGLE NEWS